martes, agosto 14, 2007

DUDAS FRECUENTES:

Escéptico o excéptico.

Escéptico -ca.

Del escepticismo (doctrina filosófica que sostiene la imposibilidad de alcanzar la verdad)’: «La filosofía escéptica, nihilista, ha sido una corriente fuerte en la filosofía occidental» (Vásquez Libertad [Ven. 1987]); y ‘[persona] que no cree o finge no creer’: «Cuando algo grande se avecina, hasta el escéptico más firme vacila y se reblandece» (Serrano Dios [Col. 2000]). Se pronuncia [eséptiko, eszéptiko].

Es incorrecta la grafía excéptico y la correspondiente pronunciación [ekséptiko, ekszéptiko].

Lo mismo cabe decir del derivado escepticismo (no excepticismo).

Escisión o excisión.

Escisión.

‘División o separación’: «No puede evitar sentir una clara escisión entre lo que siente y lo que está diciendo» (Souza Mentira [Perú 1998]); y ‘extirpación de un tejido o un órgano’: «La escisión de tejidos necrosados [...] favorece una rápida cicatrización» (Rosales/Reyes Enfermería [Méx. 1982]).

Se pronuncia [esisión, eszisión].

Es incorrecta la grafía excisión y la correspondiente pronunciación [eksisión, ekszisión].

Fruición o fruicción.

Fruición.

‘Goce o placer intensos’: «Recordó las pausas de su esposo [...], la fruición con la que se llevaba el tenedor a la boca» (Obligado Salsa [Arg. 2002]).

Es incorrecta la pronunciación [fruiksión, fruikzión], así como la grafía fruicción.

Frijol o fríjol.

‘Planta leguminosa, de fruto en vaina y semilla en forma de riñón’. También designa el fruto y, especialmente, la semilla.

Tiene dos acentuaciones válidas: la aguda frijol, mayoritaria en el uso, y la llana fríjol. Es voz de uso general en América, aunque en los países de América del Sur, especialmente en la Argentina, el Uruguay y Chile, se emplea con preferencia el quechuismo poroto. Las variantes frejol y fréjol son menos usadas, salvo en el Ecuador (donde la forma fréjol alterna con poroto) y el Perú (donde se emplea con preferencia la aguda frejol). En España, los términos frijol y frejol, con sus variantes llanas, solo se emplean en algunas regiones, ya que los términos de uso general son judía y alubia.

Imprimir, imprimido e impreso.

Imprimir.

‘Marcar sobre papel u otra materia [un texto, un dibujo, etc.] por medios mecánicos o electrónicos’ y ‘dar a alguien o algo [un determinado carácter, estilo, etc.]’.

Tiene dos participios: el regular imprimido y el irregular impreso.

Aunque existe hoy una clara tendencia, más acusada en América que en España, a preferir el uso de la forma irregular impreso, ambos participios pueden utilizarse indistintamente en la formación de los tiempos compuestos y de la pasiva perifrástica: «Habían impreso en su lugar billetes de a cien» (GaMárquez Amor [Col. 1985]); «La obra [...] circulaba dos años después de haber sido impresa en una ciudad protestante» (Trabulse Orígenes [Méx. 1994]); «En total se han imprimido 35 000 carteles» (Mundo [Esp.] 11.11.96); «Esta obra ha sido imprimida por La Torre de Papel» (Prensa [Nic.] 21.10.97). En función adjetiva se prefiere en todo el ámbito hispánico la forma irregular impreso: «Contempló una vez más la imagen impresa en la tarjeta postal» (Martini Fantasma [Arg. 1986]).

domingo, agosto 12, 2007

EL PODER DEL LENGUAJE.

Asegurarse de que lo que usted dice es lo que quiere decir, comprender de la forma más clara posible lo que quieren decir los demás, y permitir a los demás que comprendan lo que quiere decir no es tarea fácil.

Hablar no cuesta nada, según se dice; sin embargo, las palabras tienen el poder de evocar imágenes, sonidos y sentimientos en el escucha o en el lector como sabe todo poeta, publicista o escritor. Las palabras pueden comenzar o romper todo tipo de relaciones, provocar peleas y guerras, hacer el bien y el mal.

Las palabras nos pueden poner de buen o mal humor, van relacionadas directamente de una compleja serie de experiencias. Por esto la única respuesta a la pregunta:

¿Qué significa en realidad una palabra?, es: ¿Para quién?

El lenguaje es una herramienta de comunicación y, como tal, las palabras significan lo que la gente acuerde que signifiquen; es una forma compartida de comunicar experiencias sensoriales. Sin él, la sociedad no podría estar organizada de la forma que conocemos.

Cada uno de nosotros experimenta el mundo de una forma única. Las palabras están en sí mismas vacías de significado, como se hace evidente cuando se escucha una lengua desconocida. Damos significado a las palabras mediante las asociaciones ancladas a objetos y experiencias de la vida. No todos vemos los mismos objetos ni tenemos las mismas experiencias. Podemos estar de acuerdo en el significado de la palabra "pastel" porque todos hemos compartido la misma visión, olor y sabor de uno; pero podríamos pasarnos horas discutiendo sobre el significado de las palabras abstractas como "respeto", "amor" o "política".

¿Cómo sabemos que hemos entendido a alguien?

Dando significado a sus palabras; nuestros significados, no los de la otra persona; y no hay garantía de que los dos significados sean los mismos.

¿Cómo damos sentido a las palabras que oímos?, ¿Cómo elegimos las palabras para expresarnos?

Dos personas que dicen que les gusta mucho escuchar música, pueden descubrir pronto que tienen muy pocas cosas en común cuando uno diga que le gustan las óperas de Wagner, mientras el otro escucha rock duro. Si le digo a un amigo que estuve todo el día relajándome, puede que me imagine sentado en una silla viendo televisión toda la tarde. Si supiera que estuve jugando al tenis y luego di un largo paseo por el parque, podría pensar que estoy loco. También se preguntaría como es posible que la palabra relajación pueda usarse para significar cosas tan diferentes.

El lenguaje es un filtro poderoso para nuestras experiencias individuales; es parte de la cultura en que nacemos y no puede cambiar. Este, canaliza los pensamientos hacia unas direcciones, facilitando pensar de unas formas y dificultando pensar en otras. Discutir el significado real de una palabra es casi como discutir que un menú es más rico que otro porque usted prefiere la comida de ése. La gente que aprende otro idioma casi siempre sufre un cambio radical en la forma que tiene de pensar sobre el mundo.

Los buenos comunicadores explotan los puntos fuertes y débiles del lenguaje; la habilidad de emplear el mismo con precisión es esencial para cualquier COMUNICADOR PROFESIONAL. Ser capaz de emplear las palabras precisas que tendrán significado en las "mentes" de los demás, y determinar de manera precisa lo que una persona quiere decir con las palabras que usa, son unas habilidades valiosísimas en la comunicación.

FUENTE COMUNICACIÓN

sábado, agosto 11, 2007

METODO DE COMPOSICIÓN.

EDGAR ALLAN POE. FRAGMENTOS.

"...Mi pensamiento se fijó seguidamente en la elevación de una impresión o de un efecto que causar. Aquí creo que conviene observar que, a través de este trabajo de construcción, tuve siempre presente la voluntad de lograr una obra universalmente apreciable.

Me alejaría demasiado de mi objeto inmediato presente si me entretuviese en demostrar un punto en que he insistido muchas veces: que lo bello es el único ámbito legítimo de la poesía. Con todo, diré unas palabras para presentar mi verdadero pensamiento, que algunos amigos míos se han apresurado demasiado a disimular. El placer a la vez más intenso, más elevado y más puro no se encuentra —según creo— más que en la contemplación de lo bello.

Cuando los hombres hablan de belleza no entienden precisamente una cualidad, como se supone, sino una impresión: en suma, tienen presente la violenta y pura elevación del alma —no del intelecto ni del corazón— que ya he descrito y que resulta de la contemplación de lo bello.

Ahora bien, yo considero la belleza como el ámbito de la poesía, porque es una regla evidente del arte que los efectos deben brotar necesariamente de causas directas, que los objetos deben ser alcanzados con los medios más apropiados para ello —ya que ningún hombre ha sido aún bastante necio para negar que la elevación singular de que estoy tratando se halle más fácilmente al alcance de la poesía. En cambio, el objeto verdad, o satisfacción del intelecto, y el objeto pasión, o excitación del corazón, son mucho más fáciles de alcanzar por medio de la prosa aunque, en cierta medida, queden también al alcance de la poesía.

En resumen, la verdad requiere una precisión, y la pasión una familiaridad (los hombres verdaderamente apasionados me comprenderán) radicalmente contrarias a aquella belleza, que no es sino la excitación —debo repetirlo— o el embriagador arrobamiento del alma.

De todo lo dicho hasta el presente no puede en modo alguno deducirse que la pasión ni la verdad no puedan ser introducidas en un poema, incluso con beneficio para éste; ya que pueden servir para aclarar o para potenciar el efecto global, como las disonancias por contraste. Pero el auténtico artista se esforzará siempre en reducirlas a un papel propicio al objeto principal que se pretenda, y además en rodearlas, tanto como pueda, de la nube de belleza que es atmósfera y esencia de la poesía.

En consecuencia, considerando lo bello como mi terreno propio, me pregunté entonces: ¿cuál es el tono para su manifestación más alta? Éste había de ser el tema de mi siguiente meditación. Ahora bien, toda la experiencia humana coincide en que ese tono es el de la tristeza. Cualquiera que sea su parentesco, la belleza, en su desarrollo supremo, induce a las lágrimas, inevitablemente, a las almas sensibles. Así, pues, la melancolía es el más idóneo de los tonos poéticos.

martes, agosto 07, 2007

De premios a bitácoras y otras palabras.

En el artículo de hoy hago un paréntesis para agradecer el premio otorgado a esta bitácora por la defensa del idioma.

De las manos de la bella Andreína consecuente amiga de este espacio viene este regalo.

Defendiendo las palabras, nació a partir de un programa radial cuyo objetivo era el recopilar las dudas y los errores comunes de nuestro idioma para descubrir mediante la investigación el uso correcto del lenguaje y ventilarlo en micros de una forma amena y precisa, sin aspirar a la sencillez pero sí buscando convertirlos en herramienta para quienes se inquieten con nuestros planteamientos.

Un día decidí abrir esta bitácora y subir todas las investigaciones, que tienen su vertiente en diferentes medios: revistas, libros, periódicos y por supuesto de la gran red.

Se agradecen todos los enlaces que nos hacen en muchas bitácoras, así como las consultas que llegan vía correo electrónico.

Siempre es un placer investigar, aprender y publicar sobre el marravilloso mundo del idioma: dudas, recursos lingüísticos, origen y significado de las palabras, gramática y lecturas, entre otros.

Entrando en materia de lenguaje descubramos el significado de las siguientes palabras:

Blog o bitácora.

‘Armario, junto al timón, donde está la brújula’.

Se emplea a menudo en la locución cuaderno de bitácora, ‘libro en que se apunta el rumbo, la velocidad, las maniobras y demás accidentes de la navegación’.

A partir de esta expresión, se ha tomado la voz bitácora para traducir el término inglés weblog (de web + log(book); abreviado, blog), que significa ‘sitio electrónico personal, actualizado con mucha frecuencia, donde alguien escribe a modo de diario o sobre temas que despiertan su interés, y donde quedan recopilados asimismo los comentarios que esos textos suscitan en sus lectores’.

La equivalencia (cuaderno de) bitácora se halla bastante difundida en español y traduce con precisión el término inglés log(book): «Los corresponsales de guerra italianos ofrecen nuevas perspectivas del conflicto iraquí a través de sus cuadernos de bitácora en Internet» (País [Esp.] 2.9.04); «No es cosa de broma esto de las bitácoras, como también se conoce a tales webs» (Luna [Esp.] 14.3.03).

Para hacer más explícita su vinculación con Internet (como hace el inglés weblog), podría usarse el término ciberbitácora o, como ya hacen algunos, ciberdiario: «Como en otras ocasiones, no le quedó otra opción que publicar el hallazgo en su ciberdiario» (Mundo@ [Esp.] 25.4.02); no obstante, este último término tiene el inconveniente de que también se emplea como equivalente de periódico digital.

Spot. Anglicismo evitable, por existir equivalentes españoles para cada uno de los sentidos con los que se emplea en español esta voz inglesa:

a) Cuando significa ‘película de corta duración con fines publicitarios’, puede sustituirse por los términos españoles anuncio, cuña, comercial o aviso, estos dos últimos usados con este sentido únicamente en América: «Esos anuncios de ropa en l[os] que se lava un trapo con un detergente A y un detergente B» (Sierra Regreso [Esp. 1995]); «La cuña televisiva fue mandada a horarios nocturnos» (Tiempo [Col.] 1.12.91); «Su pelo rubio fino revolotea alrededor de su cara, como en los comerciales de champú» (Santiago Sueño [P. Rico 1996]); «Cortina musical y el aviso del aceite Cocinero, de los buenos el primero» (Posse Pasión [Arg. 1995]).

b) Cuando, por acortamiento del inglés spotlight, significa, en fotografía, cine o teatro, ‘foco de luz potente y directa para iluminar una zona pequeña’, puede sustituirse por los términos españoles foco, reflector y proyector o cañón (de luz): «Aparece Lorca, en medio de la penumbra, iluminado por un foco directo» (Guzmán Llanto [Esp. 1982]); «Los actores saludan bailando, enfocados desde la sala por el reflector» (Vilalta Mujer [Méx. 1981]); «Invita a un hombre a que pase a la pista y se siente en una sillita de paja; el proyector de luz cae sobre mí» (Fuentes Naranjo [Méx. 1993]); «El cañón de luz resaltó una gran rueda en el fondo del escenario» (SchzEspeso Mujer [Esp. 1991]).

c) En el lenguaje económico se usa la expresión spot market con el sentido de ‘mercado en el que se negocian compras al contado y con entrega inmediata’. En este caso es preferible usar expresiones españolas como mercado libre o mercado al contado: «El mercado libre de Róterdam se encuentra a la baja en las últimas semanas» (País [Esp.] 17.12.80); «Las empresas [...] cuentan con mecanismos de cobertura que [...] les aseguran cubrir sus posiciones en el mercado al contado» (Vanguardia [Esp.] 28.2.95).

Premio.

‘Recompensa que se da por algún mérito o servicio’. El mérito o servicio se expresa normalmente mediante un complemento con a: «He recibido el premio a todos mis esfuerzos» (Pombo Metro [Esp. 1990]). Aunque menos frecuente, es también correcto el uso de las preposiciones de o por: «En premio de su virtud llega a casarse con la princesa» (Tamayo Hombre [Ven. 1993]); «Le dimos al estudiante el premio por el mejor disfraz de la noche» (Paso Palinuro [Méx. 1977]).

Obsequiar.

1. ‘Agasajar [a alguien] con algo’ y ‘hacer [un regalo] a alguien’. Se acentúa como anunciar.

2. Puede construirse con un complemento directo de persona y un complemento introducido por con que expresa el regalo: «Yolanda lo obsequiaba con un beso en los labios» (Vergés Cenizas [R. Dom. 1980]); o con un complemento directo que expresa el regalo y un complemento indirecto que expresa la persona que lo recibe: «Su Majestad [...] le obsequiaría un juego de trajes de gala» (Paz Sombras [Méx. 1983]), construcción esta última claramente mayoritaria en el español de América.

Andreína le agradezco este premio por la defensa del idioma.

martes, julio 31, 2007

Defensa y difusión del idioma...

Comparto con mis lectores la invitación que me llega via correo electrónico de los amigos de PROCASTELLANO.
Nuestro principal objetivo es colaborar con la defensa, debate y difusión de nuestro precioso idioma o lenguaje, el castellano (también llamado español) de diferentes formas; especialmente debatiendo temas relacionados con el mismo, y compartiendo noticias acerca del avance o proyección de nuestro idioma en el mundo, como por ejemplo facilidades o servicios que se ofrecen a los hispanohablantes y/o latinos en países de habla no-castellana.
También podrás compartir fotos, videos, enlaces, etc; siempre y cuando estén relacionados de alguna manera con nuestro idioma. ¡Participa... ÚNETE A NUESTRO GRUPO! Esta semana podrás acceder a los siguientes mensajes:
Periodistas, cuiden el idioma.
Viernes, 27 de Julio de 2007 Trabajaba en la redacción de un diario local una periodista muy linda, que dejaba de serlo al momento de ponerse a escribir.
Publicados - Dom, 29 de Jul, 2007 8:35 pm.
Español, ¿idioma del futuro?.
J. ANTONIO ASPIROS V. 26 JULIO 2007 Con el escritor y Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez como centro de atención tanto de los
Publicados - Sáb, 28 de Jul, 2007 12:08 am.
Don Felipe aboga por que los países iberoamericanos promuevan m.
EFE, Madrid La proyección del español en el exterior cuenta desde ayer con un apoyo de lujo. El Príncipe de Asturias expresó a los directores del
Publicados - Sáb, 28 de Jul, 2007 12:08 am.
Los latinos se asimilan bajo sus propias condiciones.
enlacelink.com/> Enlace, Reportaje, Hiram Soto, Posted: Jul 27, 2007 newamericamedia.org/news/view_article.html?article_id=464f6
Publicados - Sáb, 28 de Jul, 2007 12:08 am.
La América que habla español.
El "vosotros" que decimos muchos españoles (casi todos, menos los canarios y algunos andaluces) tendrá que plegarse ante la forma mayoritaria del
Publicados - Sáb, 28 de Jul, 2007 12:08 am.
Estimados amigos de Procastellano sean bienvenidos a mis enlaces. Un grato placer formar parte de vuestro grupo. Saludos cordiales y éxitos en esta defensa y difusión del idioma castellano.

martes, julio 24, 2007

LA TOS DE BOLÍVAR.

Sinopsis:
Un encuentro imaginario entre un limpiabotas y El Libertador Simón Bolívar.
Autor: Renato Agagliate.
Adaptación libre del Grupo Teatro del aire.
Producción: Nilda Sarmiento.
Guión radiofónico.

CONTROL: INSTRUMENTAL - VIVALDI.

NARRADORA: Es casi la media noche y en la Plaza Bolívar de aquel pueblo un niño limpiabotas se pasea frente a la estatua del Libertador.

LIMPIABOTAS: _Si no llevo el dinero completo segurito mi padrastro me va a pegar y no me dan cena ¡Y qué cena! Una arepa dura y fría es lo que voy a encontrar y a esta hora ¿Quién se va a limpiar los zapatos?

NARRADORA: Todo era paz entre las luces y sombras de la plaza. Apenas se oía arriba el meneo de las maporas y abajo un hombre tosía. (Fondo tos)

LIMPIABOTAS: _ ¿Estaré soñando? ¡Es la estatua de Libertador! ¿Libertador qué le pasa?

Bolívar: (tosiendo) _Esta es una tos vieja que traigo de Boyacá, de Junín y de más allá.

LIMPIABOTAS: _ Mi mamá me da guarapo de saúco cuando tengo tos, si quiere voy a traerle. (niño tose)

Bolívar: _ Trae ese guarapito para los dos, veo que estás tosiendo antes de ir a la guerra. ¿Qué haces a esta hora por aquí? Debe ser medianoche, que es cuando me dejan solo con las palomas que son mis compañeras.

LIMPIABOTAS: _ Libertador hoy no hice el dinero completo que mi padrastro me ha fijado para llevar a la casa. ¿Será que Ud. Quiere que le limpie las botas?

Bolívar: _ Buena falta me hace, mira que embarradas las traigo de tanto andar por montes, llanos y cordilleras, sembrando la libertad.

Narradora: Ni corto ni perezoso, el muchachito se subió en el pedestal, sacó trapo, cepillo y betún y comenzó su trabajo; sin dejar nunca de conversar con aquel hombre tan grande que creía muerto hacía mucho tiempo.

Limpiabotas: _ ¿Libertador, por qué Ud. Se ha puesto a hablar conmigo? yo nunca he oído decir que una estatua hable así sea la del Libertador?

Bolívar: _ Hablo contigo porque eres pobre, a mí los pobres me entienden, me escuchan, me sienten. Estas naciones de ahora yo no las entiendo. Tanto que escribí, que luché para dejarles un camino abierto y andan en un callejón sin salida.

Limpiabotas: _ Mi mamá dice que Ud sabía mucho y que conocía otras lenguas. ¿Cómo es que ahora no sabe hablarnos?

Bolívar: _ Si les digo que sean honrados, que sean justos, que vivan unidos, que luchen por la patria; hacen todo lo contrario. ¿Será que no me quieren entender? Y se los digo en inglés, en francés, italiano y hasta en chino porque ahora también hay venezolanos chinos.

Control: Transición - clásica

Bolívar: _ ¿Dónde está la juventud, el respeto a la familia y al idioma? Cuando pasan por aquí yo no les entiendo nada de lo que dicen. ¿Tú me puedes decir que es bonche?

Limpiabotas: _ ¿Ud. Se pregunta dónde está la juventud?.. ¿Escucha esa música a lo lejos?

Control: Música Reaggeton.

Limpiabotas: _ Es una discoteca, allí está el bonche y la juventud. (Tose)

Bolívar: _ ¿Discoteca? Tú también hablas de cosa que no entiendo.

Limpiabotas: _ Sí, para bonches y fiestas hay plata pero, para que un niño como yo tenga su casita, su comidita y unos padres buenos, un terrenito para sembrar, No, Para eso no. La otra bota por favor, señor.

Bolívar: _ Pero dime ¿qué es bonche?

Limpiabotas: _ Seguro que Ud. Era bonchón. Mi mamá cuenta que a Ud. Le encantaban las fiestas y que bailó mucho con las mujeres más bonitas, de su época.

Bolívar: _ Eso eran cosas sociales, importantes para la causa de la libertad. La Patria, no me daba tiempo de pensar en mí, todo lo hacía pensando en la guerra, estudiando las batallas, cómo hacer para lograr la libertad. Había que estudiar, luchar día a día; sin descanso, conseguir apoyo. Los soldados eran mis hijos yo tenía que velar por ellos.

Limpiabotas: _ Listo Libertador, ya sus botas están limpias como un sol. Son cien bolívares, señor.

Bolívar: _ ¿Bolívares? ¿Qué moneda es esa? ¿Una moneda con mi apellido? ¡Santo Dios! Yo no entiendo a este pueblo. Yo soñaba con quedarme en su corazón y he parado en sus bolsillos.

Limpiabotas: _ Eso es lo que necesito para que no me den la paliza esta noche.

Bolívar: _ ¿Una paliza?, eso sí se lo que es. Mira, no tengo lo que me pides pero te voy a pagar con otra cosa.

Limpiabotas: _ ¿Con qué Libertador?

Bolívar: Dime una cosa ¿Tú quieres a tu país?

Limpiabotas: Sí Libertador, es la patria que Ud. Nos hizo.

Bolívar: Todavía falta, necesitamos independencia, educación, cultura, desarrollo, seguridad; debemos seguir luchando. (tos)

Narradora: Cada vez que se emocionaba, le arreciaba la tos a Bolívar, por eso tuvo que callar durante un rato. Luego empuñó la espada, la desenvainó y mostrándosela al limpiabotas le dijo:

Bolívar: _Toma, con esto te pago. Con ella podrás luchar por tu patria.

Narradora: Con la espada flameante entre las manos, el muchachito bajó de un brinco del pedestal y sin siquiera despedirse, salió corriendo a caballo de su emoción. Corría y corría remontando la cuesta de su barriada.

Limpiabotas: _ Con esta espada se acabaron las palizas.

Control: Simón bolívar, Inti illimani.

Narradora: Cuentan que en su casa lo que hubo en plena madrugada fue un fiestón iluminado por la luz de aquella espada. Aquella presencia, aquel encuentro les había devuelto la armonía y la tranquilidad que estaban perdiendo.

Control: Inti- illimani.

GRUPO TEATRO DEL AIRE.
VOCES:
SANTIAGO SARMIENTO, ALEXANDER SARMIENTO Y NILDA SARMIENTO.

miércoles, julio 18, 2007

ORIGEN Y SIGNIFICADO DE LA PALABRA:

Orín.

Aunque esta palabra suele ser confundida con ‘orina’, y por más que el Diccionario de la Academia incluya una acepción con ese sentido, lo cierto es que orín es una palabra diferente, con una etimología totalmente distinta de la de ‘orina’.

Significa apenas ‘herrumbre’, el óxido de color castaño rojizo que se suele formar en la superficie del hierro. Proviene del latín ærugo, æruginis, que en latín vulgar se convirtió en aurigo, aurigines, vocablo usado inicialmente como denominación del hongo de los cereales, que cubre los vegetales de un color castaño amarillento. Se cree que la transición de la forma clásica a la vulgar ocurrió debido a la influencia de aurum (oro).

Existen registros en español de esta palabra desde el siglo xv, y aparece ya en el primer capítulo del Quijote, cuando Cervantes describe las armas del Hidalgo:

“…Y lo primero que hizo fue limpiar unas armas que habían sido de sus bisabuelos, que, tomadas de orín y llenas de moho, luengos siglos había que estaban puestas y olvidadas en un rincón”.

Prestidigitador.

Una falsa etimología, no por eso menos difundida, es que prestidigitadorpræstus (pronto) y digitus (dedo). proviene del latín

En realidad, se originó en el bajo latín præstigium (fantasmagoría, juegos de habilidad manual) y su derivada præstigiator (el que hace juegos de mano). Sin embargo, el respetado Dictionnaire d’étymologie de Albert Dauzat recoge como buena esta falsa versión, que surgió por primera vez en francés en 1829, como prestidigitateur en lugar de prestigiateur. Esta forma fue adoptada en castellano en 1855 como prestidigitador.

En español, prestigio* significó inicialmente ‘juegos de mano’, como en latín, y más tarde, ‘fascinación o ilusión con que se impresiona a alguien’. Este último significado fue evolucionando hacia el actual, de ‘ascendiente’ e ‘influencia’-

Berrinche.

A medida que envejecen, los cerdos machos o verracos se tornan más rebeldes y se hace más difícil controlarlos. Cuando se enojan emiten unos gritos a los que se ha dado el nombre de berridos (de verraco) palabra que dio origen a berrinche (enojo muy intenso, "especialmente el de los niños", dice el Diccionario, pero cabe suponer que también el de los cerdos).

A partir de berrinche o de los berridos, surgió en Salamanca el vocablo berretín, que denota ‘persona malhumorada’. Esta palabra cruzó el Atlántico y fue adoptada en ambas márgenes del Río de la Plata, con el significado de ‘capricho’ o ‘deseo vehemente’, pero con cierto matiz peyorativo. En los años 60 y 70, los guerrilleros tupamaros de Uruguay llamaron berretín a cierto tipo de escondrijo para armas y documentos, disimulado en las paredes o en el piso de una casa.

Mimo.

Un mimo es un intérprete teatral que se vale de gestos para expresarse ante el público. Para los griegos y los romanos, los mimos eran actores de categoría inferior, una especie de bufones que imitaban a otras personas. Hoy, sin embargo, se considera que la expresión corporal es una de las formas más difíciles y refinadas de la actuación teatral.

Entre los romanos, surgió en cierta época el pantomimus, un mimo que, además de la expresión corporal, se valía de máscaras y palabras, pero en el siglo v, esta arte fue prohibida por la Iglesia por burlarse de los sacramentos.

La mímica renació a partir del siglo xvi con la Commedia dell’Arte (V. T. I, pantalón) y alcanzó la categoría de gran arte en los siglos xix y xx, con Jean-Gaspard Deburau y Marcel Marceau y, en el cine mudo, con Carlitos Chaplin.

La palabra mimo nos llegó a partir del mimus romano y del mimos griego. Por su parte pantomima (del latín pantomimus) se formó mediante la anteposición del adjetivo griego pantos (todo). La habilidad del mimo para imitar inspiró una serie de palabras de nuestro idioma, tales como ‘mímica’, ‘mimetismo’ y la ‘mimosa’ la planta sensitiva que al ser tocada parece esbozar un gesto casi humano.

Gaznápiro. Este adjetivo se aplica hoy al sujeto ‘palurdo, simplón, torpe, que se queda embobado con cualquier cosa’. Está registrado en nuestra lengua desde la primera mitad del siglo xix, aunque el Diccionario sólo lo incorpora en su edición de 1884.

El origen de la palabra es incierto, pero Corominas propone un vocablo gesnapper, supuestamente formado por los soldados españoles en Flandes con las palabras neerlandesas gesnapp (parloteo, charla) y snapper (charlatán).

martes, julio 17, 2007

La eterna inquietud por el lenguaje.

El ser humano como único ser parlante se ha ocupado del Lenguaje a través de todos los tiempos, no sólo al interrogarse sobre la Naturaleza del mismo, su función y estructura sino en la forma e intencionalidad de los actos del habla con los que se intercomunica con sus congéneres.

Los griegos, concretamente Dionisio de Tracia, se preocuparon por formalizar los estudios Gramaticales.

La realidad Lingüística del latín fue asimilada por Varrón, gramático que en su obra. "De Sermone Latino" codificó las reglas fundamentales del Latín teniendo en cuenta la naturaleza de la lengua (natura), la formalización de las reglas gramaticales (analogía), el uso que de esa Lengua se hace y el reconocimiento de autoridades de la Lengua como fuente del conocimiento.

El paradigma del latín fue el modelo que orientó los estudios del Lenguaje durante la edad media, época en la cual la preocupación de los Lingüistas estribó en averiguar las relaciones entre Lenguaje y Pensamiento.

Platón en su obra "El Crátilo" dio la pauta con su confrontación entre el nominalismo y el realismo.

El convencimiento de que la esencia del Lenguaje se nutría de las relaciones entre Lenguaje y realidad abrió la brecha a estudios de tipo más universal. Así, se desarrolló una gramática general que no estuvo distante de los postulados griegos y Latinos como:

.- Hipótesis relacionadas ya con la motivación natural que guardan los nombres con las cosas que representan o con la convencionalidad por ser acuerdo de los usuarios de una Lengua.

Aconteció con La Gramática General y Razonada de Port Royal, en 1660 cuyos propulsores fueron Antoine Arnauld y Claude Lancelot.

"En efecto, Arnauld y Lancelot se proponen extraer de un conjunto de hechos fundamentales, principios supuestamente comunes a todas las Lenguas o particulares a algunas de ellas (lo que es común a todas las lenguas y las principales diferencias que en ellas se encuentran)".

Sólo pues, en la medida en que puedan ellas ilustrar, por su analogía con otras o por el contrario por lo que tengan de propio o singular, uno de los aspectos de los "fundamentos del arte de hablar" entran aquí en consideración las lenguas particulares. Son por orden de importancia el Francés, el Latín, el Griego, el Hebreo, el Italiano, el Español, el Alemán, incidentalmente el valor, las lenguas orientales y las Nórdicas.

Este paradigma de generalización de la Gramática General y Razonada tiene solo alguna aceptación.

El eminente Gramático Venezolano don Andrés Bello, por ejemplo, refiriéndose a los postulados generalizantes de las gramáticas, dice en el prólogo a su gramática de la Lengua Castellana: "El habla de un pueblo es un sistema artificial de signos, que bajo muchos aspectos se diferencia de los otros sistemas de la misma especie de que se sigue que cada lengua tiene su tarea particular, su Gramática" No debemos pues aplicar indistintamente a un Idioma los principios, los términos en que se resumen bien o mal las prácticas de otro.

El paradigma del estructuralismo Lingüístico nace de la necesidad de encontrar un método adecuado y riguroso para la descripción de la Lengua como objeto de conocimiento.

Saussure en su curso de Lingüística General (1916), afirma que la Lengua es un sistema de signos y el habla es el conjunto de combinaciones que cada hablante realiza para expresar su pensamiento. La Gramática de una Lengua es un sistema de medios de expresión que es posible estudiarlo y conocerlo en el ámbito sincrónico y significativo. Con el apoyo del método inductivo se emplearon diversas técnicas para los análisis mediante la delimitación en corpus para establecer límites a los objetos de estudio, las relaciones de oposición, contraste y valor con el fin de descubrir y describir las leyes de funcionamiento Lingüístico que se materializan en los niveles fonético, fonológico, morfológico y sintáctico.

El Lingüista Louis Hjelmslev da un paso de avanzada al considerar que en la Lengua no basta solamente con conocer la estructura sino que también debe conocerse su uso pero que lógicamente éste está predeterminado por el conocimiento de su estructura.

La teoría mentalista de Noam Chomsky descrita como Gramática Generativa y Transformacional expuesta en aspectos de la teoría de la Sintaxis (1965) diferencia competencia o sea la capacidad del hablante para producir y comprender oraciones nuevas gracias a su capacidad creadora, de ejecución o sea el uso que evidencia la competencia.

En sus postulados gramaticales refleja los principios logicistas del cartesianismo ya que sólo son válidas las oraciones "gramaticales" o sea que se ciñen a los cánones de la organización gramatical de la oración.

Ocuparse de las estructuras de la oración ha sido una de las tareas de la Lingüística. Este es el paradigma que subyace a las diversas teorías pero no sé ha quedado allí; también al ocuparse del texto busca establecer las características de su empleo en diversos contextos. Así el uso de la Lengua exige de la Lingüística formulación de principios válidos que expliquen las relaciones internas y externas de los elementos de la Lengua dada en el acto de interacción comunicativa y su interrelación con otras disciplinas del saber: la Sociología, La Psicología Social y La Pedagogía Didáctica.

Es innegable que al usar la Lengua con fines comunicativos se requiere emplear textos o enunciados que en su profusa forma se manifiestan ya sea en "Conversaciones cotidianas y terapéuticas, artículos de prensa, narraciones, novelas, poesías, textos publicitarios, discursos, instituciones de uso, libros de texto, inscripciones, títulos, textos jurídicos, reglamentos etc". (Van Dijk, 1978).

Para profundizar en la descripción de los textos de tan variada forma de disciplinas y los fines y efectos que estos puedan provocar, surge la "ciencia del texto".

Van Dijk (1978) afirma: "La evolución de los últimos años ha tendido a que los problemas y objetivos de los análisis de textos en las distintas disciplinas científicas mencionadas requieran un estudio integrado, precisamente en el marco de una nueva conexión transversal interdisciplinaria".

La Filosofía no se hizo esperar al constatar que el uso o utilización de la lengua no se reduce a producir enunciados sino que éstos conllevan la producción de una acción social que se realiza en la interacción comunicativa. La emisión de una frase, de una oración o de un texto, no sólo implica una actitud racional, es decir, construir coherente y cohesivamente un enunciado sino que presupone un saber implícito, un saber teleológico que motiva la comprensión recíproca de esa forma expresiva.

"Cuando llevamos a cabo una acción tenemos el propósito o la intención de ejecutar un hacer" (Van Dijk, 1978).

Con "los actos de habla" que se emplean en las conversaciones cotidianas, en las interacciones comunicativas se implican factores éticos, lógicos y psicológicos que hacen de cada enunciado un acto con funciones específicas.

Por ejemplo: Algunas palabras, no necesariamente las que denotan emociones, en un contexto de emotividad, son apropiadas para "desahogar" emociones, para expresar los sentimientos de quien habla o para provocar sentimientos en el escucha.

John Searle (1980) afirma "que existen ciertos paradigmas de conocimiento, y que se considera que esos paradigmas forman el modelo de todo conocimiento. Los paradigmas varían enormemente..."

Su afirmación hace referencia a la profusa forma de construir enunciados que de alguna manera comparten ciertas características comunes, o sea la de que "los conceptos que componen el conocimiento son esencialmente físicos, o en su versión dualista, que son físicos o mentales".

Lo anterior hace referencia al conocimiento de tipo sistemático, que denota conocimientos empíricos pero el ser humano en su intercomunicación, "realiza actos que trascienden las experiencias meramente sensoriales y permean sus actos Lingüísticos con su mundo expresivo emotivo. Según la teoría pragmática, "los actos de habla" como acción humana tienen una finalidad de la cual no es necesariamente consciente el actor hablante.

Dice Bruner que "la acción intencional tiene lugar, en gran parte, por debajo del umbral de conciencia, que podemos comunicar a los demás".

No se afirma aquí que en el desconocimiento de la "intención" comunicativa entren todos los "actos de habla". De estos, los hay de naturaleza ética; que involucran la verdad, el acto de compromiso, peticiones, aseveraciones que no eximen al hablante de su total conciencia al hablar.

Necesario aclarar que el Lenguaje no es una mera organización de elementos para hablar magistralmente como se concibió en sus inicios como "el arte de hablar con propiedad". Es ante todo un medio del ser humano para relacionarse con sus congéneres en un mundo social, donde no puede ignorarse la cultura, el entorno y la condición de ser integral en lo físico, psíquico, valorativo e intelectual.

lunes, julio 16, 2007

DUDAS FRECUENTES:

Glamur.

Adaptación gráfica propuesta para la voz inglesa glamour, introducida en español a través del francés, que significa ‘encanto sofisticado’: «Puede que ella le ponga a la cosa más glamur y yo más concentración» (Mundo [Esp.] 3.3.96). El adjetivo derivado es glamuroso (‘que tiene glamur’). También es admisible el uso de glamor, variante formal que existe también en inglés: «Ningún escritor ha tenido tanto éxito como West en destruir el viejo mito romántico del glamor de Hollywood» (Ruffinelli Infamias [Ur. 1981]). Su derivado, glamoroso, se prefiere a glamuroso en el español de América.

Debe evitarse la forma híbrida glamouroso.

Maltrato.

‘Acción y efecto de maltratar’: «Se pueden denunciar episodios de maltrato o abuso contra niños y jóvenes» (NProvincia [Arg.] 3.4.97).

Su plural es maltratos: «Informaron a la policía sobre los maltratos a los que eran sometidos los tres hijos de la pareja» (Universal [Ven.] 15.9.96).

Este sustantivo es equivalente en el uso a la secuencia formada por el adjetivo apocopado mal y el sustantivo trato: «El mal trato físico y mental contra los niños es permanente en la ciudad» (País [Col.] 21.10.97). En este caso, el plural es malos tratos: «Volvió a sufrir de su marido abusos y malos tratos» (Vanguardia [Esp.] 30.8.95). Hoy se ha generalizado el uso de malos tratos con el sentido de ‘delito consistente en ejercer de modo continuado violencia física o psíquica sobre las personas con quienes se convive o que están bajo la guarda del agresor’: «Fue procesado [el director de la cárcel] en mayo por un presunto delito de malos tratos a un interno» (País [Esp.] 1.12.89).

Malquerer.

1. ‘Tener mala voluntad, o querer mal, [a alguien o algo]’. Verbo irregular: se conjuga como querer. «Yo no la malquiero, señorita, pero eso sí, no la entiendo» (Gamboa Páginas [Col. 1998]). Su participio es malquerido, que puede usarse también como adjetivo: «Byron la había humillado y malquerido» (Villena Burdel [Esp. 1995]); «Los jugadores se sienten malqueridos y el público se siente engañado» (Clarín [Arg.] 17.4.97).

Accesible.

Adjetivo que se aplica a la persona o cosa a la que se puede acceder o llegar sin dificultad: «Quería recurrir a Catalina, con la esperanza de que resultara más accesible que su hermano» (Rovinski Herencia [C. Rica 1993]); «Todos los niños podíamos tocar su tronco, arrebatarle las frutas accesibles» (Balza Mujer [Ven. 1986]).

Referido a persona, significa también ‘que es de trato fácil o afable’: «Es un hombre normal, accesible, con el que una puede sentirse a gusto» (Serrano Vida [Chile 1995]); referido a una idea o un escrito, ‘comprensible o inteligible’: «Estaba escrito a mano con una letra enmarañada, pero accesible» (Aguilar Error [Méx. 1995]).

No es sinónimo de asequible, aunque ambas sean voces semánticamente próximas y se confundan frecuentemente en el uso.

Mientras que accesible pertenece a la familia léxica derivada del verbo latino accedere (‘llegar, acceder’), asequible procede de un derivado del verbo latino assequi (‘conseguir, adquirir’); de ahí que para referirse a objetos que, por su precio moderado, pueden ser adquiridos sin dificultad, o con el sentido de ‘[precio] moderado’, se use con preferencia asequible, y no accesible.

Asequible.

1. Adjetivo que significa ‘que se puede conseguir o adquirir’: «El objetivo de este nuevo centro de Cáritas [...] es ofrecer a los ancianos un alojamiento asequible a su economía» (Vanguardia [Esp.] 27.3.94); referido a precio, ‘moderado’: «Una amplia gama de tarjetas, con precios asequibles para cualquier bolsillo» (Bustos Multimedia [Esp. 1996]); ‘que se puede derrotar’: «Jugará la primera eliminatoria ante el Vevey suizo, un rival asequible» (País [Esp.] 1.10.86); y ‘comprensible o fácil de entender’: «Ni siquiera las otras ramas de las humanidades [...] han podido preservar esa visión integradora y un discurso asequible al profano» (VLlosa Verdad [Perú 2002]). Como se ve en los ejemplos, puede llevar un complemento con a o para.

Errores:

«Madrid es fácilmente asequible por autopistas» (Rojo Hotel [Bol. 1988]);

«Presenta al curandero como un ser asequible, comprensivo» (NCastilla [Esp.] 15.6.02).

Errores de pronunciación:

2. Se pronuncia [asekíble], no [aksekíble], como ocurre a veces por cruce con accesible, error que se refleja en la grafía accequible, documentada en zonas de seseo:

«Habrá que diseñar e impulsar una política que [...] trate de hacer más accequible el conocimiento en salud» (Vasco Estado [Col. 1988]).