jueves, septiembre 18, 2008

Significado de la palabra:

PITIYANQUI.

Contrario a lo que muchos creen, el vocablo pitiyanqui no es nuevo ni exclusivo de estos tiempos políticos. Lo que sí resulta novedoso es el número de veces que suena en los discursos presidenciales, codeándose con otros vocablos escatológicos y altisonantes que aunque formen parte de la estrategia comunicacional del oficialismo, de ninguna manera representan ni se aproximan a la cultura y lenguaje de uso común de los venezolanos.

Aunque el Diccionario de la Real Academia Española recoge este vocablo como un venezolanismo despectivo que significa: “imitador del estadounidense”. Derivado del francés (petit) pequeño - yanqui. Es un vocablo puertorriqueño y de uso frecuente en el Caribe.

En nuestro país estuvo en boga por los años 40 y 50 en la pluma del gran Mario Briceño Iragorry con su “léxico para antinacionalistas” publicado en el año 1953 en el cual planteaba: compatriotas prestados a hacer juego a los intereses norteamericanos, en perjuicio de los sagrados intereses de Venezuela. La palabra pitiyanqui no la he inventado yo. La palabra es puertorriqueña. La acuñó el alto poeta Luis Lloréns Torres. Su origen semántico quizá tenga algo que hacer con la florida imaginación del poeta. La voz piti, como alteración del francés petit, entra en la palabra pitiminí, recogida por la Academia, y con la cual se designa el rosal de ramas trepadoras que echa rosas menudas y rizadas. Lloréns Torres, más que en las rosas, debió pensar en la actitud trepadora de los compatriotas que se rindieron al nuevo colonialismo”.

Siguiendo con la definición y uso de este vocablo el profesor Alexis Márquez nos dice:

"Pitiyanqui", que sí es voz despectiva, es de origen puertorriqueño, y es mucho más que un simple "imitador del estadounidense". El Vocabulario de Puerto Rico, de Augusto Malaret (1999), lo define como el "Nombre despectivo que se da al imitador servil y bajo de los yanquis. 'Llegó un jíbaro a San Juan / y unos cuantos pitiyanquis / lo atajaron en el Parque / queriéndolo conquistar'…" Lloréns Torres: El jíbaro". El mismo Malaret lo documenta por lo menos desde 1917, y registra también el término "pitiyanquismo", definido como "Imitación servil y baja de las costumbres y modo de ser del pueblo de los Estados Unidos".

Don Mario Briceño Iragorry aclaraba también lo siguiente con respecto al uso que él hacía de la palabra “pitiyanqui”:

“La atribución de pitiyanqui usada por mí para calificar una conducta antinacional, no implica, tampoco, bandera ni de guerra ni de odio contra el yanqui. Apenas determina una actitud de defensa de lo nuestro”…

“Bueno es recordar también que una cosa es el imperialismo del Pentágono, de la Casa Blanca y de Wall Street y otra cosa son los Estados Unidos como pueblo” (Obras Selectas de Mario Briceño-Iragorry Ed. Edime Madrid - Caracas 1966 pp 1082 a 1085)

Entonces para ser considerado un “pitiyanqui” nos aclara el profesor Alexis Márquez en el Ultimas Noticias”:

El "pitiyanqui" tiene que ser servil y bajo, rastrero, sujeto que en lo íntimo detesta la cultura propia y por eso imita la de afuera”

En la actualidad el vocablo “pitiyanqui” desempolvado o resucitado en los discursos presidenciales, se utiliza claramente con el significado de: “contrario a la revolución chavista – antiimperialista”.