sábado, mayo 28, 2011

Ingeniero - Ingeniarse. Dudas del idioma.

Ingeniar (se).

Como transitivo, ‘inventar [algo] aplicando el ingenio’ y, como pronominal, en la forma ingeniárselas o ingeniarse, ‘aplicar el ingenio para conseguir algo’. Se acentúa como anunciar. Con el último sentido indicado, lleva un complemento introducido por para: «Se las ingenió para escurrirse sin que nadie lo viera» (Excélsior [Méx.] 1.11.96); «Se ingenió para no abandonar el Buen Retiro» (Mujica Escarabajo [Arg. 1982]).

Ingeniero – Ingeniera.

‘Persona capacitada para ejercer la ingeniería’. El femenino es ingeniera: «Una sola ingeniera agrónoma argentina [...] está asesorando a estos productores» (Nación [Arg.] 27.6.92). No debe emplearse el masculino para referirse a una mujer: la ingeniero. Diga usted: la ingeniera.

Diccionario Real Academia Española.

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Aprendamos el significado.

Genio e ingenio.

miércoles, mayo 25, 2011

DUDAS: Frijol o fríjol.

‘Planta leguminosa, de fruto en vaina y semilla en forma de riñón’. También designa el fruto y, especialmente, la semilla. Tiene dos acentuaciones válidas: la aguda frijol, mayoritaria en el uso, y la llana fríjol. Es voz de uso general en América, aunque en los países de América del Sur, especialmente en la Argentina, el Uruguay y Chile, se emplea con preferencia el quechuismo poroto. Las variantes frejol y fréjol son menos usadas, salvo en el Ecuador (donde la forma fréjol alterna con poroto) y el Perú (donde se emplea con preferencia la aguda frejol). En España, los términos frijol y frejol, con sus variantes llanas, solo se emplean en algunas regiones, ya que los términos de uso general son judía y alubia.

DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS

sábado, abril 30, 2011

PANFLETO

Es el nombre de una publicación de corta extensión, de carácter agresivo y, frecuentemente, difamatorio. En el siglo XII de nuestra era, circuló en Inglaterra un breve poema de amor, anónimo, escrito en latín con el nombre Pamphilus, que se tornó enormemente popular y fue traducido al inglés como Pamphlet.

Hacia finales del siglo XIV la palabra pamphlet era usada en inglés para designar a cualquier texto de tamaño menor que los enormes libros manuscritos de aquella época, antes de la invención de la imprenta.

En siglos posteriores, el sentido del vocablo fue evolucionando hacia el moderno significado explicitado arriba, con el cual llegó al español.

María Moliner añade otra acepción: «Folleto u hoja de propaganda política o de ideas de cualquier clase». En este sentido está usada la palabra en el libro de Fernando Savater «Panfleto contra el todo», un manifiesto contra el enorme poder del Estado moderno sobre los individuos.

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domingo, abril 24, 2011

NO ME MUEVE, MI DIOS, PARA QUERERTE...

SONETO A CRISTO.

(NO ME MUEVE, MI DIOS, PARA QUERERTE)

ANÓNIMO.

No me mueve, mi Dios, para quererte

el cielo que me tienes prometido,

ni me mueve el infierno tan temido

para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte

clavado en una cruz y escarnecido,

muéveme ver tu cuerpo tan herido,

muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,

que aunque no hubiera cielo, yo te amara,

y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,

pues aunque lo que espero no esperara,

lo mismo que te quiero te quisiera.

Han sido muchos los intentos de atribución de este soneto a uno u otro autor, sin que la crítica se haya sentido suficientemente comprometida a corroborar una autoría, falta de argumentos probatorios suficientes.

El soneto, por su perfecta factura, figura como modélico en todas las antologías que se precien, desde que lo incluyó en la suya de las Cien Mejores Poesías de la lengua castellana don Marcelino Menéndez Pelayo.

Nunca el amor a Cristo crucificado había alcanzado tal grado de pureza e intensidad en la sensibilidad de la expresión poética. En fechas en que la superficialidad cifraba en el temor al destino dudoso del hombre en el más allá, la moción de la piedad popular, este poeta acierta a olvidar premios y castigos para suscitar un amor que, por verdadero, no necesita del acicate del correctivo interesado, sino que nace limpio y hondo de la dolorosa contemplación del martirio con que Cristo rescata al hombre. Esa es la única razón eficaz que puede mover a apartarse de la ingratitud del ultraje a quien llega a amarte de manera tan extrema. El estilo es directo, enérgico, casi penitencial por lo desnudo de figuras y recursos ornamentales. No es la belleza imaginativa del lenguaje lo que define a este soneto, sino la fuerza con que se renuncia a todo lo que no sea amar a cuerpo descubierto a quien, por amor, dejó destrozar el suyo. El lenguaje, renunciando a los afeites del lenguaje figurado, se atiene y acopla, en admirable conjunción, desde la forma recia y musculosa, a la mística desnudez del contenido. (Fr. Ángel Martín, o.f.m.)