“LA ESPERANZA ES UNA ROSA EN BOTONES”
Adolfo Payés pintor, escultor y poeta salvadoreño.
“Vierto con sangre
para expurgar el desconsuelo
que la vida misma me entregó
para ser el que nadie
conoce en el camino
rumbo al destierro visceral
de la sociedad que me vio nacer”
Hijo de Carmen Payés y Joaquín Aguilar Guzmán, su padre fue uno de los pintores y escultores de mayor prestigio en su país.
En 1969 después de la muerte de su padre entra junto a sus cinco hermanos en la Casa Nacional del Niño, donde tiene la posibilidad, de estudiar hasta el noveno grado, oportunidad que no todo niño de su país tiene.
Allí empieza su contacto con las artes conoce la pintura y la música.
A.P. (AUDIO) Desde pequeño…
A los dieciséis años se incorpora al Movimiento Estudiantil Revolucionario de Secundaria. Prosigue sus estudios en el Centro Nacional de Artes.
Al terminar su bachillerato y entra en la Universidad de El Salvador, desde ese momento su camino es de luchas y compromiso con su país aun a costa de arriesgar su propia vida.
En 1989 por honestidad revolucionaria y su compromiso consecuente es capturado por los escuadrones de la muerte, torturado y vilipendiado por los cuerpos represivos de la antigua policía de hacienda.
A.P. (audio) Me impliqué mucho…
Fue prisionero político, pero no por ello dejó de pintar. Gana el primer premio y segundo lugar de pintura que organizan en las cárceles.
A.P. (AUDIO)
Considera desde entonces que el arte tiene que ir siempre perfilando un futuro más humano y justo.
En el año 1992 después de los acuerdos de paz en El Salvador, Adolfo Payés no recibe la amnistía y continúa con otros compañeros presos políticos su lucha por sus libertades.
A.P. (AUDIO) Huelga de hambre…
Es obligado a salir del país exiliándose en Canadá.
A.P. (audio) El exilio…
El arte por el arte más comprometido es, desde entonces, parte sustancial de su vida.
En su recorrido por el mundo de las artes Adolfo Payés también incursiona en las letras.
A.P. (audio) La poesía…
Con la poesía suelta sus palabras escondidas y maniatadas por el tiempo.
La realidad injusta de su país y su gran sensibilidad despiertan en él una necesidad firme de seguir luchando por cambiarle el rostro a esa tierra que ama y palpita en su cuerpo a pesar del destierro.
A.P. (audio) El regreso a El Salvador…
En el arte Adolfo Payés ha encontrado una vía para volcar sus virtudes en pinceladas. Que hoy, con poemas y colores aplica para ser siempre en el silencio, metáfora creadora de ternura.
Buscando por toda América nativa el rostro emancipado de su pueblo.
La vida de Adolfo Payés es compromiso y postura ética en torno a las injusticias.
Quien, con sus obras nos dice que el arte puede ser vehículo de expresión y denuncia contra el poder que subyuga. Contra las desigualdades. Contra las injusticias sociales. Contra el dolor, la miseria y la opresión.
Una lucha que no termina porque para Adolfo Payés la esperanza es una rosa en botones.
A.P. (audio) Despedida…
Canción El sombrero azul – Alí Primera.
