sábado, noviembre 25, 2006

UNETE A LA CAMPAÑA NO VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.

La violencia es un problema generalizado y creciente en casi todas las sociedades. Adopta muchas formas y aparece en todos los ambientes: en el trabajo, en el hogar, en la calle y en la comunidad en su conjunto. Afecta tanto a los hombres como a las mujeres de todas las edades, pero sobre todo a los jóvenes. No obstante, existen diferencias importantes entre las mujeres y los hombres en lo que se refiere a la forma, la naturaleza y las consecuencias de la violencia.
Gran parte de la violencia contra la mujer es perpetrada por los hombres, independientemente del sexo y la edad de las víctimas. Lo más importante es el hecho de que la violencia sufrida por las mujeres y las niñas procede de hombres a quienes conocen y se produce dentro del llamado “puerto seguro” del hogar y la familia. La respuesta de la sociedad a las distintas formas de violencia también varía. Así como todos consideran unánimemente que la violencia callejera es un crimen y creen legítima la intervención del Estado, son muchos los gobiernos que dudan cuando se trata de actuar e incluso legislar contra la violencia doméstica. Como se produce en lo que a menudo se considera como la “esfera privada” del hogar, la violencia es difícil de demostrar y de prevenir y fácil de ignorar. Veinte años de activismo de las organizaciones de mujeres contra la violencia están cambiando lentamente este panorama. En concreto, en los últimos cinco años ha habido creciente reconocimiento de que la violencia contra la mujer, como preocupación legítima, ha llegado a formar parte de la agenda internacional: inicialmente como un tema de derechos humanos de la mujer en la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos de Viena (1993) y en su relación con la salud sexual y reproductiva en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de El Cairo (1994). La Plataforma para la Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing (1995) dedicó un capítulo completo a la violencia contra la mujer, del que salieron varias recomendaciones para los gobiernos y para las organizaciones multilaterales y no gubernamentales. Más recientemente, la violencia contra la mujer fue objeto de atención como problema de salud pública y fue adoptada como tal por organizaciones internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Banco Mundial y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP), entre otras. La violencia contra la mujer es un problema complejo y multidimensional. Existen factores individuales, familiares y sociales que sitúan a la mujer ante el riesgo de sufrir actos violentos o, por el contrario, ayudan a reducir ese riesgo. La violencia contra la mujer está imbricada en las normas sociales y culturales que perpetúan la desigualdad entre las mujeres y los hombres y que perdonan e incluso favorecen la discriminación contra la mujer, incluyendo el castigo por parte de los hombres y otras personas. En especial, la violencia doméstica es el epítome de las relaciones de poder desiguales entre mujeres y hombres. El Panel Canadiense sobre Violencia contra la Mujer (1993) afirmó en la introducción a su informe que: “Es indudablemente claro que las mujeres no se hallarán libres de violencia hasta que exista igualdad, y la igualdad no se conseguirá hasta que la violencia y la amenaza de la violencia desaparezcan de las vidas de las mujeres.’’
La violencia contra las mujeres afecta a todas las esferas de sus vidas: su autonomía, su productividad, su capacidad para cuidar de sí mismas y de sus hijos, y su calidad de vida. Aumenta su riesgo frente a una amplia gama de resultados sanitarios negativos e incluso la muerte. Gran parte de esta violencia se debe, fundamentalmente, a que son mujeres; hecho que recibe el nombre de violencia basada en género. Tiene un gran costo individual para las personas que la sufren y también para la sociedad y para muchos servicios y sectores, incluido el sistema de atención de salud, que debe responder a sus consecuencias.
La violencia contra las mujeres o la violencia basada en el género puede adoptar muchas formas, entre las que destacan la violencia doméstica, la relación sexual forzada y otras formas de violencia sexual, el tráfico de mujeres y otras formas específicas de determinados países, como las muertes relacionadas con la dote, la mutilación de los genitales femeninos y otras prácticas tradicionales peligrosas.
También puede producirse en distintos lugares y circunstancias, como en el hogar, en situaciones de custodia (prisiones, policía), en la comunidad, en ocasión de conflictos armados y en campos de refugiados o desplazados. En todos estos casos, las diferencias de poder entre los géneros y otras desigualdades desempeñan un papel importante en la dinámica de la violencia y las mujeres pueden estar especialmente expuestas a determinadas formas de violencia, como sucede con la violación en situaciones de conflicto armado.
El 25 de noviembre es una fecha tanto para la reflexión de nuestra posición ante una realidad que nos afecta a todos por igual, porque es una violación de los Derechos de las Humanas, porque de muchas maneras nos vemos afectadas, porque somos mujeres, porque tenemos hijas e hijos, porque si no vemos a tiempo las causas y las consecuencias no haremos mucho en la erradicación o prevalencia de este flagelo, que resulta ser un problema de salud pública.
Es bueno preguntarse en qué medida somos responsables por el silencio, por la omisión, por promover de manera consciente o inconsciente, por estar modelados por una cultura machista sonde las mujeres en su mayoría han sido las perpetradoras de esta realidad. Por aceptar la sumisión ante una supuesta fuerza masculina, por aceptar como válidas ciertas formas donde el macho es quien lleva la batuta y las mujeres esperan se les resuelva todo.
Hasta dónde y hasta cuándo seguiremos aceptando la violencia contra la mujer en esas famosas culebras, que denigran a la mujer y perpetúan la condición del macho sobre la hembra.
Hasta cuándo seguiremos persiguiendo al hombre en las famosas teleculebras, esperando el momento propicio para humillarnos por un hombre que lo resuelve todo. Llorar hasta el cansancio por el hombre que no se voltea a mirarte, esperar la riqueza para salir de abajo, pero donde no somos las protagonistas del mundo que soñamos, emporendedoras, hechadas pá lante como dice mi amiga, las que resuelven a pesar de estar solas, las que levantan a sus hijos con trabajo digno.
Si lo miramos bien nos daremos cuenta de las miles de formas que tiene la violencia contra la mujer, no sólo esa donde el vecino le cae a piña cada rato a la vecina.
Cuántas veces vemos esos programas de hombres contra mujeres y viceversa, esos chistes, refranes y burlas constantes hacia las mujeres.
Son muchas formas de violencia y todas tienen su origen en la formación dominante del macho sobre la hembra, eso es lo que se llama violencia de género, porque se trata de una práctica que no tiene nada que ver con el sexo, que es biológico pero sí con el género porque es cultural, es como estamos condicionados, formados.
Me he topado con miles de Isabel, y en muchos casos vuelven con su pareja y hasta aseguran que con amor los harán cambiar. No las culpo, ellas están formadas para recibir, entregarse hasta morir.
De nosotras depende que la realidad de nuestras hijas, sobrinas, amigas, mujeres y hombres en todo el mundo cambien para erradicar este mal.
Debemos voltear ante esta realidad que no está lejos y ayudar a que nuestras hijas no repitan la sumisión y nuestros hijos no sean violentos, opresores y dominantes ante las mujeres.
De nosotras depende, analicemos esta realidad, debemos agudizar los sentidos para descubrir las miles de caras que tiene la violencia contra la mujer en todos los ámbitos de nuestra vida.
Un abrazo,
Invito a TODAS Y A TODOS A Unirse a la Campaña de la No Violencia Contra la Mujer.

viernes, noviembre 17, 2006

CAMPAÑA NO VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

El 25 de noviembre es el Día de la No violencia contra la mujer. Mi blogg se une a la campaña en defensa de los derechos de las humanas. HUELLAS EN EL ALMA.
Por muchos años; Isabel se había resignado a tragar el líquido amargo de la impotencia.
Hacía que las lágrimas tomaran cualquier rumbo. Lograba diluirlas para que su presencia no delatara, aún más, su fragilidad. Sólo ella, podía sentir, cómo se vaciaban y corrían afanosas por su alma. La vestían completa, la inundaban, la hacían temblar; eran su alivio, su fuerza interna, el valor para despertar. Había dejado su vida a la deriva.
En el día cumplía sus tareas, en la noche rendía cuentas, y; cuando algo se salía de las normas que le imponía el marido, terminaba recibiendo golpes e insultos. Cuando quería explicar la vida que llevaba; la amargura que la invadía, el ogro que tenía como compañero y las cadenas que la ataban, siempre, o casi siempre; terminaba culpándose.
Se había empequeñecido.
Postergaba sus necesidades por las de él. Las sombras la tenían de rodillas y los golpes la hacían besarle los pies. Las heridas en la piel; eran pocas, comparadas con la ansiedad y la depresión que la embargaban. Cada amenaza; era un látigo que la marcaba. El miedo encorvó su espalda e inclinó su cabeza; impidiéndole volver a levantar la mirada. continuará...
--------------------------------------------------------------------------
La violencia contra las mujeres y las niñas incluye el maltrato físico y el abuso sexual, psicológico y económico. Generalmente se conoce como violencia "basada en el género" por desarrollarse en parte a raíz de la condición subordinada de la mujer en la sociedad. Muchas culturas tienen creencias, normas e instituciones sociales que legitiman y por ende perpetúan la violencia contra la mujer. Los mismos actos que se castigarían si estuvieran dirigidos a un empleador, un vecino o un conocido, suelen quedar impunes cuando el hombre lo dirige a la mujer, especialmente en el seno de la familia.
Ningún crimen se justifica en nombre de las creencias y tradiciones.
La violencia contra la mujer no es cultura, se llama tortura.
TE INVITO: UNETE A LA CAMPAÑA DE LA NO VIOLENCIA CONTRA LA MUJER.

¿DESVASTAR O DEVASTAR?

"A su paso por las islas,
la tormenta ha desvastado numerosos poblados"
Devastar es el verbo que registra el diccionario, significa: Destruir un territorio, arrasando sus edificios y asolando sus campos. Y agrega: destruir (reducir a pedazos o a cenizas). Claro, si el verbo es devastar no hay razón para agregarle la (s) ese a la primera sílaba. Entonces, digamos devastar y no desvastar.

CONSULTA AQUÍ:

DICCIONARIO REAL ACADEMIA ESPAÑOLA.

lunes, noviembre 13, 2006

¿Sobrevivir o subsistir?

Nos dicen, y así lo transliteran fielmente al español, que los ciudadanos de escasos medios en tal o cual país apenas podrán sobrevivir a cierta crisis económica. O que los agricultores sobreviven a una sequía, o que la población en general sobrevive pese a dificultades de tal o cual orden, trátese ya del transporte vehicular o de la escasez de determinados productos de consumo. Sin pensar, ni por asomo, que supervivencia tiene que ver con sobreponerse a la muerte o a cosa que de modo inmediato la implique. De náufragos, por ejemplo, puede decirse, y de las víctimas que le han hurtado la vida a un desastre. Pero si no se trata de una circunstancia o situación mortífera o, digamos, de un trance mortal, pues no se justifica la dichosa supervivencia.

Basta con subsistir, que significa ‘permanecer, durar, conservarse, seguir viviendo’. Aunque el que sobrevive también sigue viviendo, ha pasado por un episodio que, mucho más peligroso, pudiera haberle costado la vida. En conclusión se sobrevive a un accidente, a una catástrofe y a diario se subsiste, lo que recuerda la palabra sustento, ganarse el pan para continuar viviendo.

CONSULTA AQUÍ:

DICCIONARIO REAL ACADEMIA ESPAÑOLA.

domingo, noviembre 12, 2006

Dudas: ADONDE, CESAR, DETECTAR, GEOGRAFÍA.

Adonde.
Este adverbio de lugar se escribe en una sola palabra cuando el antecedente está expreso Ejemplos: ‘aquélla es la casa adonde vamos’ o en frases interrogativas, ‘¿adónde me llevas?’ y separado cuando no hay antecedente., ‘venían a donde yo estaba’. Como adverbio relativo, no lleva acento, pero sí en frases interrogativas, admirativas o dubitativas.
Cesar.
Este verbo es intransitivo y, por tanto, no se puede usar con complemento directo. Caer o entrar son también verbos intransitivos; y uno cae, pero no es caído por otro; uno entra en un sitio, pero no es entrado en él. Por lo mismo, no se puede escribir que Fulano ‘ha sido cesado’ ni que Mengano ‘cesó’ a Zutano; se cesa, pero no se es cesado. La forma correcta es: Fulano cesa, a Mengano se le destituye, a Zutano se le pide el cese o se le obliga a cesar, y Perengano cesó.
Detectar.
El verdadero significado de este verbo es ‘poner de manifiesto por métodos físicos o químicos lo que no puede ser observado directamente’. Se utiliza correctamente cuando se trata de detectar metales, agua, radiactividad o contaminación, y muy mal cuando se escriben frases como la siguiente: ‘se detectó la actuación de piquetes’, ‘la policía detectó la presencia del homicida’. En tales casos sustitúyase por hallar, encontrar, descubrir, observar o localizar.
Geografía.
Se utiliza mucho la expresión ‘geografía venezolana’ para hacer referencia al territorio nacional. ‘Geografía’ es igual a ‘estudio de la tierra’, y no a la tierra en sí misma. Por tanto, es un absurdo escribir ‘este mes actuará por toda la geografía venezolana’.

Dudas: ¿NOBEL O NOVEL?

Nombre de los premios instituidos por el químico sueco Alfred Nobel.
En su lengua de origen, el sueco, es palabra aguda ([nobél]), y así se recomienda pronunciarla en español, a pesar de que la pronunciación llana [nóbel] está muy extendida, incluso entre personas cultas.
No debe confundirse gráficamente con el adjetivo novel (‘principiante’).
Cuando se refiere al nombre del premio, se escribe con inicial mayúscula y es invariable en plural: Los premios Nobel son los más prestigiosos del mundo; La ceremonia de entrega de los Nobel es muy vistosa.
Cuando se refiere a la persona que lo ha recibido, se escribe con minúscula y hace el plural en -es: Al congreso acudieron cinco nobeles.

viernes, noviembre 10, 2006

: Este cuento de soldar.

Muchas veces, nos hemos topado con la conjugación errónea del verbo soldar, algunos dicen: yo soldo todos los días, el solda en su casa, le llevo la puerta para que la solde, y pare usted de contar.
Esto sucede porque el verbo soldar es un verbo irregular y como tal, se presta a confusiones al momento de conjugarse.
Esto no sucede con los verbos regulares que se mantienen intactos al conjugarlos en todas sus formas y tiempos. Por ejemplo el verbo amar: amo, amas, ama, amamos, amé, amaste, amarás, amaremos.
Un verbo irregular es aquel que se conjuga, alterando sus radicales o desinencias propias de las conjugaciones regulares o ambas.
La irregularidad puede ser vocálica, es decir, que se produce un cambio de vocales al conjugarlo Ej.: (pedir-pido; querer-quiero), consonántica o mixta donde el cambio es de consonantes y de vocales (decir-digo; traer-traiga; saber-sepa).
El estudio de los verbos irregulares es muy complejo, por ello; han sido clasificados y agrupados partiendo de su irregularidad.
El verbo soldar pertenece a verbos de segunda clase de irregularidad común. Una irregularidad es común cuando afecta a dos o más verbos y pueden agruparse en clases que siguen un mismo modelo.
La segunda clase admite a verbos irregulares que diptongan la ó en ue en el tiempo presente, en las formas singulares y en la 3ª persona plural. Por ejemplo el verbo: contar y soldar. No decimos: yo conto, tu contas, el conta, ellos contan.
Se conjuga correctamente: yo cuento, tú cuentas, él cuenta, ellos cuentan. Conjugaremos de esta misma manera el verbo soldar:
Yo sueldo, tú sueldas, él, ella, Usted suelda, nosotros soldamos, vosotros soldáis, ellos, ellas, Ustedes sueldan.
Estos verbos comparten el segundo grupo con otros tantos verbos de uso común, entre ellos: almorzar, (yo almuerzo) colar, (yo cuelo) encontrar, (encuentro) mostrar, (muestro) moler, (muelo) renovar, (renuevo, renueve) Y así muchos otros.Para conjugarlos de forma correcta basta con recordar al verbo contar y aunque usted no suelde, cuenta en estos momentos; con la información para conjugar correctamente el verbo soldar.

miércoles, noviembre 08, 2006

¿Cuál es la diferencia entre ingerir e injerir?

Ingerir.
Es un verbo irregular que se conjuga como sentir.
Se escriben con -g- todas las formas de este verbo: ingiero (no injiero), ingerimos (no injerimos), etc.
EL sustantivo que designa la acción de ingerir es ingestión. Significa "introducir por la boca la comida, bebida o medicamentos"; ejemplo: "El enfermo ingiere el medicamento prescrito por el doctor".
No debe confundirse, pues, con injerir (se) (‘inmiscuirse’), verbo que sigue el mismo modelo de conjugación que ingerir, pero que se escribe con -j- en todas sus formas.
2. El sustantivo que designa la acción de ingerir es ingestión: «Los que no murieron por causa del clima o de la ingestión de moluscos emigraron a otras latitudes por el estrecho de Gibraltar» (Mendoza Ciudad [Esp. 1986]). También pertenece a la familia léxica de este verbo el sustantivo ingesta —en latín, neutro plural de ingestus, participio de ingerere—, que se introdujo en español en el siglo xix, procedente probablemente del inglés, y cuyo sentido propio y originario es ‘conjunto de alimentos y bebidas que se ingieren’: «Si una persona engorda es porque su ingesta calórica excede a sus necesidades energéticas» (Barrera/Kerdel Adolescente [Ven. 1976]); «Cuando la ingesta total de líquidos es mayor que su pérdida total, el peso corporal aumenta» (Rosales/Reyes Enfermería [Méx. 1982]). Hoy se emplea, además, como sinónimo de ingestión: «Si la madre continúa la ingesta de opiáceos, habrá que establecer lactancia artificial» (Valbuena Toxicomanías [Esp. 1986]).
Injerir.
Es también un verbo irregular que se conjuga como sentir. Todas las formas de este verbo se escriben con -j-, a diferencia de las que pertenecen a ingerir.
El sustantivo que designa la acción de injerir es injerencia. Significa "Injertar plantas. // Meter una cosa en otra. // Introducir en un escrito una palabra, nota, texto, etc. // Entremeterse, introducirse en una dependencia o negocio". Se usa también como verbo reflexivo; ejemplo "injerirse en asuntos ajenos, entremeterse".
Por tanto, hay que evitar la confusión entre ingerir e injerir.

Las erróneas comparaciones.

Es mucha la frecuencia con la que observamos y consideramos la relación entre personas o entre cosas para establecer semejanzas o diferencias, que esto, al fin y al cabo, viene a significar el comparar.

Una de las maneras especiales de expresar el resultado de esas comparaciones es la utilización de formas como mejor, peor, mayor, menor, formas que nuestra lengua posee por herencia directa del latín. Así decimos entonces:

El Vino de Carora es mejor que cualquier otro, y, si queremos hacerlo sobresalir claramente de entre los demás, decimos: El Vino de Carora es el mejor del mundo.

Pero estas formas constituyen una excepción al modo más general de expresar la comparación en nuestra lengua, que es el de anteponer las voces más / menos / tan a la palabra que designa el primer elemento comparado, por ejemplo: El río Caroní es más caudaloso que el río Tocuyo y menos que el río Orinoco.

Dos formas de comparar que nos brinda nuestra lengua, sin embargo escuchamos los siguientes errores: Mi hijo es *más mayor que el tuyo; Esta es la *más peor que tengo, nada extrañas en el habla popular y en las cuales se ve inmediatamente el uso innecesario del adverbio más, dado que las palabras mayor, peor no lo necesitan, a causa de su especial significado, ya por sí comparativo.

Otro ejemplo de mal uso de la comparación, se produce construyendo frases con el adjetivo mejor pensando decir algo distinto a lo que se expresa con la secuencia más bueno, se origina la fórmula bastante difundida: *más mejor .

El resultado es tachado consecuentemente de vulgarismo y se trata de un error censurable sin duda, que, por tanto, hemos de evitar a toda costa.

La lengua nos brinda palabras comparativas pero, por favor, tengamos cuidado al hacer las comparaciones.

martes, noviembre 07, 2006

Dudas: ¿Cónyugue o cónyuge?

La palabra "cónyuge", que significa "consorte, marido y mujer respectivamente", se pronuncia con el sonido fuerte de la "g", que es igual al de la "j". Lo que sucede con este término realmente asombra. Es un problema de pronunciación: El sonido que produce la "g" seguida de la "e" es fuerte, igual al de la sílaba "je".
Para que suene con el sonido débil, con el que erróneamente se escucha, su grafía tendría que ser "gue". Por otra parte, es un error que aparece en los estratos cultos de la sociedad, ya que se usa, casi exclusivamente en el lenguaje jurídico. Fueron frecuentes las discusiones entre los cónyuges.

LOS LATINISMOS.

Nuestra lengua proviene del latín. Este era, como se sabe, el lenguaje del Imperio Romano, uno de los más grandes de la antigüedad. Las palabras que llegaron a nosotros sufrieron transformaciones en cuanto al idioma original. Cambiaron ciertas letras, perdieron algunas, agregaron otras. Sin embargo, determinados vocablos se conservaron como eran originariamente. Esos son los latinismos. ¿Qué actitud toma la Academia Española con respecto a ellos?.
Los acepta tal cual son, los adapta a las reglas de acentuación del español y no admite que se pluralicen. En general, muchos son usados por la lengua culta, pero otros han entrado al lenguaje estándar y ahí surgen las dificultades: ¿Cómo escribirlos? ¿Cuándo tildarlos? ¿Qué hacer para marcar su número? A los de utilización corriente nos referiremos: 1) Currículum vitae. Con esta grafía, aparece en el Diccionario de la Academia, definido como:
"Relación de títulos, honores, cargos, trabajos realizados, datos biográficos, etc. que califican a una persona".
En latín, "currículum" significaba "carrera" y "vitae", de vida. La palabra original se adaptó a nuestras reglas de tilde: como es esdrújula, lleva tilde. Pero, no tiene plural.
La forma "curricula", usada incluso por las autoridades de la educación, es incorrecta. El término existía en latín y, en ese idioma, era el plural de "currículum". Pero, para el español, la "a" simboliza, en casi todos los casos el femenino, nunca el plural. Por lo tanto, si queremos pluralizar la palabra, el único medio con el que contamos es el de poner en plural sus acompañantes, ya sea adjetivos o artículos. Presentó un buen currículum vitae. Todos los currículum vitae eran satisfactorios. - "Todos " y " los" trasmiten la idea de plural.
Por otra parte, la Academia Española decidió castellanizarla. Eso significa que el latinismo coexiste con un término, más adaptado a nuestra grafía: currículo. Y este sí, como palabra española, tiene plural: currículos. Presentó un buen currículo. Todos los currículos eran satisfactorios.
El usuario del lenguaje seleccionará una u otra forma, pero tendrá en cuenta lo siguiente: a) Si elige la primera CURRÍCULUM, no podrá pluralizarla, pero sí acompañarla de "vitae", que también es palabra latina. b) Si elige la segunda CURRICULO, podrá pluralizarla, pero no acompañarla de "vitae" porque estaría utilizando vocablos que pertenecen a diferentes lenguas.
2) Memorándum No llevaba tilde en latín; significaba "cosa que debe memorizarse". La Academia la tilda (palabra grave terminada en consonante) y la incluye en su diccionario con dos significados: "Librito o cuaderno en que se apuntan cosas de las que uno tiene que acordarse. // Informe en que se expone algo que debe tenerse en cuenta para una acción o un determinado fin". Es un caso muy similar al anterior. El plural, en latín, era "memoranda", pero el español considera incorrecta esta forma. Por lo tanto, para pluralizarla hay que recurrir al plural de las palabras que acompañan. Presentó un buen memorándum. Presentó unos buenos memorándum. - "Unos" y "buenos" dan la idea de plural. También este vocablo ha sido castellanizado: memorando (sin tilde, porque a pesar de que sigue siendo grave, ahora termina en vocal). Su plural es memorandos.
3) Ítem: El Diccionario la incluye como "adverbio latino que se usa para hacer distinción de artículos o capítulos". Le pone tilde porque es grave terminada en vocal. Como latinismo, tampoco tiene plural.
Circula, aun en el lenguaje culto, la forma "items" que viola todas las reglas:
a) Aparece con tilde, que, si el término existiera no debería llevar, ya que es grave, pero terminado en "s". b) Agrega una "s" para indicar el plural. Cuando las palabras terminan en consonante, se pluralizan con "es": árbol-árboles, álbum-álbumes…". Por lo tanto, si tuviéramos que ponerla en plural, lo adecuado sería "ítemes", forma que nadie usa. Lo correcto, entonces, es mantenerla invariable en el plural y recurrir a sus acompañantes para indicarlo. Hay un ítem que no comprendo. Hay varios ítem que no comprendo. - ("Varios" transmite la idea de plural).
RESPUESTAS: HUBO - HUBIERON. Recordemos que cuando haber es impersonal, con significado de ocurrir, existir, estar, hallarse, etc., sólo se conjuga en 3ª persona singular. Por tanto, son impropias y deben evitarse expresiones como habían varias mujeres, hubieron muchos robos, habrán personas importantes, habremos muchos en la reunión, habemos veinte entre hombres y mujeres. Importa mucho que tengamos claro cuál es la forma correcta. Ni "hubieron" ni "habemos" ni “habían”, ni “habrán”, ni “habremos” integran el lenguaje correcto. Digamos entonces, hubo, hay, había, habrá. VER ARTÍCULO: VERBO HABER.

lunes, noviembre 06, 2006

Dudas: Abolir. ¿Yo abolo o yo abuelo?

Ninguno de los dos. La forma lingüísticamente correcta sería "yo abuelo", pero la Academia de la Lengua encuentra anfibológico este uso (lo que quiere decir que es idiomáticamente incorrecto).
"Abolir" es un verbo considerado "defectivo".
Los verbos defectivos se llaman así porque no se usan con algunas de las personas gramaticales (usualmente las tres de singular y la tercera del plural) y en algunos de los tiempos (usualmente del presente de subjuntivo y del imperativo). Otros verbos defectivos son: "acaecer", "acontecer", "agredir", "blandir", "concernir", "empedernir", "incumbir", "preterir", "soler", "transgredir".
En el caso de "abolir" el presente de indicativo se reduce a sólo dos personas gramaticales" "nosotros abolimos" y "vosotros abolís". Para las otras personas se recomienda utilizar los verbos "derogar", "anular" o "invalidar", que son regulares.
Perífrasis vacías:
Hay que procurar evitar las formas perifrásticas que representan un rodeo innecesario:
dar orden diga ‘ordenar’, darse a la fuga emplee ‘fugarse’, dar comienzo diga ‘comenzar’.
Verbo satisfacer.
Se conjuga como el verbo hacer:
Satisfago, satisfaces, satisface, Satisfice, satisfizo.
HAIGA, HAIGAS, HAIGAN.
Constituyen hoy arcaísmos o vulgarismos que deben evitarse. Las formas correctas son: HAYA, HAYAS, HAYAN.
DEBER - DEBER DE. Seguido de verbo en infinitivo forma una locución verbal que significa obligación.
"Esto DEBE SER hecho así" equivale a decir que es obligatorio que se realice de un modo determinado. La frase verbal DEBER DE, seguida de verbo en infinitivo, expresa suposición. "El bus DEBE DE ESTAR por salir" indica que el bus probablemente no ha salido aún. Conviene mantener el distingo dada la neta diferencia semántica entre ambas construcciones.

domingo, noviembre 05, 2006

Dudas: Accesible - Asequible.

Algunas veces, la lengua nos juega malas pasadas poniendo ante nosotros palabras que casi suenan igual, lo que se presta a confusiones y a usos incorrectos. Por ejemplo:
Accesible y asequible.

No tienen, naturalmente, el mismo significado, ya que cada palabra está formada sobre una base léxica diferente: accesible corresponde a la misma raíz latina del verbo acceder, y significa que el objeto al que se alude tiene acceso; referido a personas quiere decir que éstas son de fácil acceso y trato; y cuando se refiere a cuestiones intelectuales, que éstas son de fácil comprensión.
«Quería recurrir a Catalina, con la esperanza de que resultara más accesible que su hermano» (Rovinski Herencia [C. Rica 1993]).
«Todos los niños podíamos tocar su tronco, arrebatarle las frutas accesibles» (Balza Mujer [Ven. 1986]).
«Es un hombre normal, accesible, con el que una puede sentirse a gusto» (Serrano Vida [Chile 1995])
«Estaba escrito a mano con una letra enmarañada, pero accesible» (Aguilar Error [Méx. 1995]).
Asequible. La palabra asequible está formada sobre la base del verbo seguir y se relaciona con el verbo conseguir, significando que algo puede conseguirse o alcanzarse; no es aplicable a personas sino solamente a objetos o entidades.
Si deseamos expresar que un viaje de placer está al alcance de nuestras posibilidades, diremos que es asequible.
«El objetivo de este nuevo centro de Cáritas [...] es ofrecer a los ancianos un alojamiento asequible a su economía» (Vanguardia [Esp.] 27.3.94); referido a precio, ‘moderado’: «Una amplia gama de tarjetas, con precios asequibles para cualquier bolsillo» (Bustos Multimedia [Esp. 1996]); ‘que se puede derrotar’: «Jugará la primera eliminatoria ante el Vevey suizo, un rival asequible» (País [Esp.] 1.10.86); y ‘comprensible o fácil de entender’: «Ni siquiera las otras ramas de las humanidades [...] han podido preservar esa visión integradora y un discurso asequible al profano» (VLlosa Verdad [Perú 2002]).
Como se ve en los ejemplos, puede llevar un complemento con a o para.
Resultará anómala, en cambio, una frase como "el alcalde es persona *asequible" para informar de que puede tratarse fácilmente con él, ya que en ese caso deberíamos decir que es accesible, evitando de paso que alguien interprete que es fácil de comprar.

Palabras homófonas.

Hay una larga serie de palabras que suenan igual, que el oído percibe de la misma forma, pero que tienen diferente escritura. Lo que las distingue gráficamente no es más que el cambio de una o dos letras. Sin embargo, en cuanto al significado son diametralmente diferentes. Desde el punto de vista técnico, estas palabras se llaman homófonas."Homo" proviene del griego y quiere decir "igual". Fono", también del griego, significa "sonido". Como siempre, sólo trataremos algunas. Botar y votar. La única diferencia entre los vocablos es la "b" (labial) y la "v" (labiodental). La distinción de sonido entre ambas se ha perdido, lo que los iguala en cuanto a pronunciación. Botar: echar, arrojar. Botaron toda la basura. Votar: emitir un dictamen o parecer sobre una materia. Votaron por el mejor candidato. Censual y sensual. Censual: relativo al censo. Ese dato censual es poco exacto. Sensual: relativo a los sentidos. A su paso dejaba un perfume sensual. Esotérico y exotérico. Esotérico: oculto, reservado, de difícil acceso para la mente. Las cartas y el tarot utilizan un lenguaje esotérico. Exotérico: común, accesible a todos. Todas esas conclusiones ya son exotéricas. Aprehender y aprender. Aprehender: sujetar, asir Después de una larga persecución, lo aprehendieron. Aprender: adquirir conocimientos. Le costó aprender esa explicación. Las palabras no pasan a integrar fácilmente nuestro vocabulario. Necesitamos escucharlas, verlas, escribirlas, una serie de veces y entenderlas para que se conviertan en algo nuestro. Frecuentemente, creemos haber aprendido un nuevo término y, cuando vamos a aplicarlo, comprobamos que desapareció de la mente. Grabar nuevas palabras, desde el punto de vista del significado y de la ortografía, exige un importante esfuerzo mental. Conviene, en consecuencia, hacerlo.

jueves, noviembre 02, 2006

Dudas: Exilar - exiliar. Quizá - quizás.

El verbo "exiliar" proviene del término "exilio" que, a su vez, deriva de la palabra latina "exilium".
En ambas, aparecen dos letras "i". No hay motivo, entonces, para que desaparezca una de ellas y el vocablo se convierta en "exilar". Los exiliaron sin darles explicaciones. Fueron muchos los exiliados en ese período. ¿Debe decirse quizá o quizás?
La Real Academia prefiere, y así lo corrobora en su Diccionario, la forma quizá y ello por razones inobjetables: es la primera forma documentada de las dos, heredera de la medieval quiçab (que está presente ya en el Poema de Mio Cid, escrito hacia la mitad del siglo XII) la cual procede de la fórmula latina qui sapit? con el significado de ‘¿Quién sabe?’.
Una obra tan cuidadosa como el Diccionario de dudas del académico Manuel Seco afirma sencillamente: "Puede decirse indistintamente quizá o quizás"; y efectivamente poco podemos añadir nosotros que ayude a inclinar la balanza.
Es uno de esos casos en que podemos afirmar: a gusto del consumidor.
¿Sabía usted que la Academia Española de la Lengua considera igualmente correcto el término "grapa" que el término "grampa" para referirse al ganchito de metal?.
Se terminaron las grapas en la oficina. Se terminaron las grampas en la oficina. Se puede decir "muy, pero muy buenas noches". En ese caso, la repetición de palabras, que se censura en el lenguaje, cumple un cometido: agrandar la idea. Por lo tanto, es correcta. Te quiero mucho, mucho, mucho. (Es el mismo caso). La diferencia entre "hallan" y "hayan" es la siguiente: La primera palabra hallan (con ll) es una voz del verbo "hallar" y significa "encontrar". En ese lugar, se hallan los libros importantes. La segunda hayan (con y) deriva del verbo "haber" y aparece en un tiempo compuesto del Modo Subjuntivo. Siempre irá seguida de un participio. Espero que no se hayan acabado las ofertas.
La palabra "extra" proviene de una preposición latina que significa "además".
Como sustantivo, se usa con el significado de "persona que presta un servicio accidental" y, en el cine, "persona que interviene como comparsa y no tiene un papel destacado". Su plural es "extras". Contrataron diferentes extras para la película. Como sustantivo que complementa a otro sustantivo, hay vacilaciones en cuanto a su plural: Lo más común es que permanezca invariable y cambie de número el sustantivo al que complementa:
Tienen diez horas extra para cobrar. En un caso similar, están otras palabras como "clave", "cumbre", que no se pluralizan cuando actúan como complemento: Sus obras cumbre se vendieron con facilidad.
Estas son las horas clave para tomar la decisión.
La terminación "ez", de algunos apellidos, indica "descendiente de".
González - descendiente de Gonzalo Pérez - descendiente de Pedro Fernández - descendiente de Fernando. Las palabras que nombran profesiones u oficios que desempeñan las mujeres, se adaptan al femenino. Edil – edila. Gerente – Gerenta. Ministro – Ministra. Juez – Jueza. Médico – Médica. Bachiller – Bachillera. Abogado – Abogada. Magistrado – Magistrado. Ministro- Ministra.
LEAMOS LA SIGUIENTE NOTICIA DEL PERIÓDICO:
El Universal Página 3-8 del día 31 de octubre de 2006. Titulo: Mayré vivió por primera vez la fama en carne y hueso. "...La intensidad de los fanáticos fue tal, que el personal de seguridad... debió tomar medidas aún más rigurosas para proteger a este nuevo talento, visiblemente cansado y vestido con gran sencillez." ¿ Por qué Mayré cambia de género en tan pocas líneas? Próximo artículo: Por un lenguaje NO SEXISTA EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

DEQUEÍSMO Y QUEÍSMO

Se llama dequeísmo al vicio consistente en emplear la expresión “de que” cuando corresponde “que”, y queísmo al vicio inverso. Hay una regla general, inspirada también en razones de homogeneidad, que permite establecer en qué casos corresponde “de que” y en qué casos corresponde “que”. Aclaremos ante todo que lo que está “en duda” es el uso de la preposición “de”, pues estamos analizando casos en los que figura la palabra “que”.
Para saber si corresponde anteponer o no la preposición “de” a la palabra “que”, la regla indica que se deben formar dos expresiones del tipo siguiente: EXPRESIÓN INICIAL. – de – una cosa. EXPRESIÓN INICIAL - una cosa. Explicación:
La expresión “una cosa” que aparece al final y en minúscula se debe mantener tal cual es en las aplicaciones de la regla, sin cambiarla por otra. Por ejemplo, si queremos averiguar si se debe decir “pienso que” o “pienso de que”, aplicamos la regla de este modo:
Pienso de una cosa. Pienso una cosa.
Si la primera es la correcta corresponde usar “de que”; si lo es la segunda, corresponde solamente “que”.
Es evidente que, en este ejemplo, la segunda oración es la correcta y entonces no corresponde usar “de que” a continuación de “pienso”, sino simplemente “que”.
Si se dice “pienso de que” se incurre en dequeísmo.
Veamos ahora si corresponde decir “se dio cuenta de que” o “se dio cuenta que”.
Aplicamos la regla:
Se dio cuenta de una cosa. Se dio cuenta una cosa.
Es evidente que la primera oración es la correcta y entonces corresponde usar “de que” a continuación de “se dio cuenta”. Si se dice “se dio cuenta que” se incurre en queísmo.
La “duda” entre “que” y “de que” aparece generalmente a continuación de ciertos verbos o expresiones verbales (Pienso, se dio cuenta, etc.), pero puede presentarse también en el caso de sustantivos. Por ejemplo: ¿se debe decir “la suposición de que mañana llueva” o “la suposición que mañana llueva”? Apliquemos la regla:
Suposición de una cosa. Suposición una cosa. Se ve que la primera frase es la correcta y que, en consecuencia, corresponde decir “la suposición de que mañana llueva.
Vale la pena observar que, tanto en el periodismo como en la literatura, el dequeísmo es en la actualidad muy poco frecuente, pero en cambio el queísmo abunda: me doy cuenta que, me acuerdo que, te prevengo que, te informo que, etc. Como caso especial conviene notar que, si bien la expresión verbal “me acuerdo” exige la preposición “de”, el verbo “recuerdo” no la admite. Se debe decir “Me acuerdo de que tú estabas presente” y “Recuerdo que tú estabas presente”. Con "informar" sucede algo parecido: son correctas las expresiones te informo de que e informo que. Todos estos casos se resuelven con la regla práctica mencionada más arriba. Otras expresiones de mal uso frecuente son: “en base a” en vez de la correcta “sobre la base de”, y “bajo el punto de vista” en vez de la correcta “desde el punto de vista”.
La razón en ambos casos se vincula con el significado de los términos. En el primer caso, no se construye algo en una base sino sobre una base; y en el segundo caso, si uno se coloca bajo un punto de vista corre el riesgo de no ver nada o de ver algo equivocadamente.

miércoles, noviembre 01, 2006

Los refranes del Quijote.

Don Quijote de la Mancha. Es una novela ejemplar que influyó determinantemente en el desarrollo de la lengua española y revolucionó las formas narrativas en las que se sustenta la novela moderna. En esa obra se encuentran los giros idiomáticos que se han incorporado a todos los idiomas del mundo. Allí se ubica el origen de muchos refranes que recogen lo que se llama la sabiduría popular. El refrán es un dicho agudo que expresa una verdad. De los refranes de Don Quijote muchos se han ocupado y algunas obras se han publicado. Seleccionamos como muestra algunos de los más conocidos. Don Quijote dijo: Cada uno es hijo de sus obras. Así explicaba que los hombres no se distinguen por el linaje del nacimiento o de sus títulos, sino por el linaje de sus acciones. _ Dice El Quijote: Por el hilo se saca el ovillo. Sentencia que conociendo el principio se puede entender la totalidad. _Para enseñar que los méritos y virtudes no se heredan El Quijote dice: No le ha de valer al hijo la bondad del padre. _ Para prevenir de lo que aparenta ser bueno, pero en el fondo es malo, dice: Tras de la cruz está el diablo. _Sobre los castigos injustos se dice: Pagan a veces justos por pecadores. Otro refrán sentencia: Muchos van por lana y vuelven trasquilados. Otro explica: A quien se humilla, Dios le ensalza. VENIR COMO ANILLO AL DEDO. Oportuno, ser lo más adecuado en un momento preciso, venir a cuento, ajustarse a lo que se necesita o requiere. "que dice «y el mal, para quien le fuere a buscar», que viene aquí como anillo al dedo" (El Quijote, capítulo XX, 1ª parte /). SECOS COMO ARISTAS. Comparación que se establece por denominarse aristas las envolturas de los cereales y leguminosas una vez secas y separadas del grano. "lo quisiera decir hechos mis ojos fuentes, pero la consideración de nuestra desgracia, y los mares que hasta aquí han llovido, los tienen sin humor y secos como aristas" (El Quijote, capítulo XXXIX, 2ª parte /). DE MAL ARTE. Con mal estilo; en malas condiciones. "Viéndole, pues, caído en el suelo, y que ya los pastores se habían ido, bajó de la cuesta y llegóse a él, y hallóle de muy mal arte, aunque no había perdido el sentido" (El Quijote, capítulo XVIII, 1ª parte). NECESITAR DIOS Y AYUDA. Encontrarse ante una gran dificultad para cuya superación se necesita todo esfuerzo y ayuda. "porque tengo para mí que, aunque lloviese Dios reinos sobre la tierra, ninguno asentaría bien sobre la cabeza de Mari Gutiérrez. Sepa, señor, que no vale dos maravedís para reina; condesa le caerá mejor, y aun Dios y ayuda" (El Quijote, capítulo VII, 1ª parte /). DIMES Y DIRETES. Habladurías, chismes. "Maese Pedro no quiso volver a entrar en más dimes ni diretes con don Quijote , a quien él conocía muy bien" (El Quijote, capítulo XXVI, 2ª parte /). A OTRO PERRO CON ESE HUESO. Expresión utilizada para indicar que no se está creyendo nada de lo que otra persona dice. "A otro perro con ese hueso -respondió el ventero" (El Quijote, capítulo XXXII, 1ª parte /). CUANDO MENOS SE PIENSA, SE LEVANTA o SALTA LA LIEBRE. Expresión utilizada para indicar lo inesperado de una acción. "es muy hermosa mi señora Dulcinea del Toboso, pero donde menos se piensa, se levanta la liebre" (El Quijote, capítulo XXX, 2ª parte). SACAR EN LIMPIO. Averiguar, deducir, llegar a una conclusión. "Preguntó don Diego a su hijo qué había sacado en limpio del ingenio del huésped" (El Quijote, capítulo XVIII, 2ª parte / Cristina García Pastor - Alcozar) // "he sacado en limpio que, aunque os han castigado por vuestras culpas, las penas que vais a padecer no os dan mucho gusto" (El Quijote, capítulo XXII, 1ª parte /) PEDIR PERAS AL OLMO. Pedir imposibles. El olmo es un árbol que da excelente madera, pero no peras. "—Ya lo querría ver —respondió Sancho—, pero pensar que tengo de subir en él, ni en la silla ni en las ancas, es pedir peras al olmo" (El Quijote, capítulo XL, 2ª parte / Cristina García Pastor - Alcozar) // "y es pedir a nosotros eso como pedir peras al olmo" (El Quijote, capítulo XXII, 1ª parte /). DIME CON QUIEN ANDAS Y TE DIRÉ QUIÉN ERES. Refrán que indica que cada cual suele buscarse amistades y compañía semejante a sí mismo. "pues soy más mentecato que él, pues le sigo y le sirvo, si es verdadero el refrán que dice: "Dime con quien andas, y decirte he quién eres" (El Quijote, capítulo X, 2ª parte / Alejandro García Romero - Alcozar) // "Aquí encaja bien el refrán —dijo Sancho— de dime con quién andas, decirte he quién eres" (El Quijote, capítulo XXIII, 2ª parte /). EL QUE A BUEN ÁRBOL SE ARRIMA, BUENA SOMBRA LE COBIJA. Refrán que se refiere a los beneficios que se pueden obtener de las buenas relaciones interpersonales. "Y pues la experiencia enseña- Que el que a buen árbol se arrima- Buena sombra le cobija-" "—Sí soy —respondió Sancho—, y soy quien la merece tan bien como otro cualquiera; soy quien "júntate a los buenos, y serás uno de ellos", y soy yo de aquellos "no con quien naces, sino con quien paces", y de los "quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija" (El Quijote, capítulo XXXII, 2ª parte /). A QUIEN DIOS SE LA DÉ, SAN PEDRO SE LA BENDIGA. Refrán empleado en señal de conformidad. "Tomad, pues, la parte del campo que quisiéredes, que yo haré lo mesmo, y a quien Dios se la diere, San Pedro se la bendiga" (El Quijote, capítulo LXIII, 2ª parte /). QUIEN CANTA, SUS MALES ESPANTA. Refrán que recomienda enfrentarse con buen humor a las adversidades. "Antes he yo oído decir -dijo don Quijote- que quien canta, sus males espanta" (El Quijote, capítulo XXII, 1ª parte /). TANTAS VECES VA EL CÁNTARO A LA FUENTE... Sentencia que se emplea para señalar que, cuando una mala acción se repite fiándose de la buena suerte, al final ésta se acaba y se pagan las consecuencias. "mira, Sancho, lo que hablas; porque tantas veces va el cantarillo a la fuente..., y no te digo más. (El Quijote, capítulo XXX, 1ª parte) SI DA EL CÁNTARO EN LA PIEDRA, MAL PARA EL CÁNTARO; Y SI LA PIEDRA DA EN EL CÁNTARO, MAL PARA EL CÁNTARO Sentencia que indica que el mal y los perjuicios siempre los recibe el más débil. "—¿Qué mejores —dijo Sancho— que «entre dos muelas cordales nunca pongas tus pulgares», y «a idos de mi casa y qué queréis con mi mujer, no hay responder», y «si da el cántaro en la piedra o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro», todos los cuales vienen a pelo?" (El Quijote, capítulo XLIII, 2ª parte). EN TU CASA CUECEN HABAS, Y EN LA MÍA A CALDERADAS. Refrán que señala que los hechos comunes suelen suceder en todas partes. "—No hay camino tan llano —replicó Sancho—, que no tenga algún tropezón o barranco; en otras casas cuecen habas, y en la mía, a calderadas" (El Quijote, capítulo XIII, 2ª parte /). LA CUDICIA ROMPE EL SACO. También se suele emplear: LA CODICIA ROMPE EL SACO o LA AVARICIA ROMPE EL SACO. Refrán que indica que el excesivo afán de acumular bienes hace a veces que se pierdan todos. "Yo salí de mi tierra y dejé hijos y mujer por venir a servir a vuestra merced, creyendo valer más, y no menos; pero como la cudicia rompe el saco, a mí me ha rasgado mis esperanzas" (El Quijote, capítulo XX, 1ª parte /). EL DAR Y EL TENER, SESO HA MENESTER. Refrán que indica que la prodigalidad se ha de ejercer con medida y que conviene ser prudente cuando se es generoso. "—No debió de ser eso —dijo Sancho—, sino que se debió de atener al refrán que dicen: que para dar y tener, seso es menester" (El Quijote, capítulo LVIII, 2ª parte /). LOS DUELOS, CON PAN SON MENOS. Cuando se dispone de medios económicos es más fácil solucionar nuestras penas y problemas. "los duelos, con pan son menos; pero tal vez hay que se nos pasa un día y dos sin desayunarnos” (El Quijote, capítulo XIII, 1ª parte /). LA DONCELLA HONESTA, EL HACER ALGO ES SU FIESTA. Refrán que ensalzaba a la mujer trabajadora. "y la doncella honesta, el hacer algo es su fiesta" (El Quijote, capítulo V, 2ª parte / Cristina). LA EXPERIENCIA ES LA MADRE DE LA CIENCIA. Refrán que alude a las enseñanzas que atesoramos como consecuencia de experiencias pasadas. "porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias" (El Quijote, capítulo XXI, 1ª parte /). UNA GOLONDRINA NO HACE VERANO . Sentencia usada para dar a entender que el caso no es significativo y que no puede tenerse como regla. "Señor, una golondrina sola no hace verano" (El Quijote, capítulo XIII, 1ª parte )

: Palabras con significado similar.

Con mucha frecuencia, recurrimos a los sinónimos para evitar la repetición de palabras, que tanto afea el lenguaje. Prácticamente, todos los vocablos tienen un sinónimo, otra palabra de diferente escritura y diferente sonido, pero de significado similar. A esto último, hay que prestar atención,"significado similar", no igual.
Siempre que nos vemos en la necesidad de utilizar un sinónimo, tenemos que tener conciencia de que algo será diferente, de que algún matiz se perderá o se agregará. Nos referiremos a algunos conjuntos de palabras que, frecuentemente, manejamos como equivalentes. Vamos a poner en evidencia las pequeñas diferencias que en cuanto a significado tienen. Por ejemplo: Oír y Escuchar. Ambas indican la percepción de sonidos, por intermedio del oído, pero la primera se refiere a una percepción involuntaria. La segunda, en cambio, a una voluntaria. "Se oyen", por ejemplo, los truenos; no existe, de parte del oyente, intención de hacerlo. Pero "se escuchan" las explicaciones de un profesor. Me molesta que me oiga y no me escuche. Ver y Mirar. Es un caso similar al anterior. Para" ver" no se necesita el propósito de hacerlo; basta con tener los ojos abiertos para que estos perciban las imágenes. "Mirar", en cambio, exige voluntad, cierto detenimiento. Vio todas las plantas del jardín. Pero solo miró las rosas. Fatal y funesto. Estas dos palabras se manejan como sinónimos y la primera, generalmente, con un significado equivocado. "Fatal" significa "imprevisible, desgraciado, infeliz", pero, de ninguna manera "de consecuencias mortales". "Funesto", significa en cambio, "que da origen a pesares, a ruina". Para manejar un ejemplo frecuente, tenemos que dejar establecido que todos los accidentes son fatales, por lo que tienen de imprevisibles, pero no todos son funestos. Fue un choque fatal, de funestas consecuencias. Por lo tanto, "fatal", cuando se aplica a los accidentes con víctimas mortales, está mal empleado. Charlatán y Hablador. Si bien los dos términos hacen referencia al acto de hablar demasiado, se distinguen por lo siguiente: Charlatán es aplicable a las personas que hablan sin tino, sin razonamiento, que, a menudo, mienten o exageran. Hablador: se aplica a los que hablan mucho y molestan a quien los oye. No lo escuches; es un charlatán. Es tan hablador que aturde. Faltar y Hacer falta. "Faltar" es lo que se necesita para completar un total; "hacer falta" es lo necesario para satisfacer un deseo o una necesidad. Me faltan dos meses para terminar el curso. Me hace falta tiempo para ir a verte. Hondo y Profundo. Las dos palabras tienen que ver, en su sentido recto, con la concavidad, con el desnivel que existe en la parte inferior. Hondo se aplica a los objetos pequeños, lo que indica que el desnivel no es grande y profundo preferentemente, a los de buen tamaño. Este es el plato hondo de la vajilla. Están en lo profundo del mar. Promulgar y Publicar. Ambos vocablos tienen inherente la idea de hacer pública una noticia, una comunicación. La diferencia de significado que hay entre ellos es la siguiente: Para utilizar "promulgar" lo que se vuelve de dominio público debe ser algo importante, solemne. El término se aplica casi exclusivamente a lo que a las leyes se refiere. "Publicar", en cambio, significa difundir alguna noticia, que puede, o no, ser significativa. Promulgaron dos nuevas leyes. Era el segundo libro que se publicaba sobre ese tema. Usar sinónimos no es, por lo tanto, tarea fácil. La precisión en su elección y utilización podrá mejorar o, al contrario, perjudicar el texto.

EL VERBO HABER.

En primer lugar hay que recordar que el verbo haber tiene varios significados. Dos son los principales: tener y algo aproximado a ser, estar, hallar o existir. Con el valor de tener prácticamente no se usa en Castellano, aunque sí en Latín, la lengua madre de nuestro idioma.

El segundo significado (ser, estar, hallar o existir), sí es muy usual en nuestro idioma: “Hay mucha gente en la calle” ; “Mañana habrá una fiesta en el club” ; “Ella dijo que había dinero en la gaveta”. Si se observa con cuidado, en estos tres ejemplos se percibe claramente el significado de haber, parecido, como ya dije, aunque no exactamente igual, a ser, estar, hallar o existir.

El verbo haber, entendido como ser, estar, hallar o existir, se caracteriza, entre otras cosas, porque es impersonal y transitivo.

Impersonal porque se conjuga sin sujeto, y transitivo porque admite complemento directo (la persona, animal o cosa habida). Cuando es impersonal, el verbo haber, cualquiera que sea el tiempo y el modo en que se conjugue, sólo se usa en la 3ª persona del singular, por lo que también se le llama unipersonal. De modo que es impropio, y debe evitarse, conjugarlo en 1ª o 2ª personas y en plural. De ahí que sea un error decir, por ejemplo, habíamos (1ª persona del plural), habemos (1ª pers. del plural), habrán (3ª pers. del plural), hubieron (3ª pers. del plural), etc. Estas son las formas equivocadas que más se recuerdan como impropias, pero a menudo se olvida, o no se sabe, que todas las demás formas que no sean 3ª pers. del singular son igualmente incorrectas, y por no saberlo u olvidarlo, con mucha frecuencia se incurre en tales errores. A esto contribuye, además, que formas incorrectas como las arriba señaladas suenan mal al oído, mientras que algunas de las otras, igualmente impropias, no siempre chocan al oído, lo cual induce a creer que son válidas.

Presente de indicativo:

“Hay gente afortunada” / “Hay personas con suerte”. En estos ejemplos, lo mismo que en los siguientes, cada oración tiene un complemento directo (la cosa habida), el primero en singular (gente) y el segundo en plural (personas), pero el verbo en ambos casos va en 3ª pers. Del singular.

La mayoría de quienes emplean mal el verbo haber, incurren en el error de creer que el verbo debe concordar en número con el complemento directo, como si este fuese el sujeto.

Nunca el verbo debe concordar en número con el complemento directo, y menos se debe confundir este complemento con el sujeto.

En los verbos impersonales no hay sujeto, mucho menos puede haberlo en las oraciones construidas con dichos verbos.

En el caso de haber, por su carácter impersonal el verbo siempre irá en 3ª pers. del singular, sea que el complemento directo vaya en singular o en plural. Es muy frecuente el error de decir habemos, cuando el que habla se incluye en el grupo que señala: “Habemos gente con suerte”. En tal caso debe emplearse la 3ª persona del singular: “Hay gente con suerte” ; pero si es imprescindible autoincluirse, debemos recurrir a una fórmula equivalente: “Hay personas con suerte, yo incluido” ; “Hay personas con suerte, yo entre ellas” ; “Somos muchas las personas con suerte”, etc. Pretérito imperfecto de indicativo (Pretérito). “Había una casa en la esquina, pero la tumbaron”. / “Había seis mujeres, / eran cinco muchachas y una vieja arrugada. / Eran diez pechos para los placeres / y dos que no servían para nada” (Andrés Eloy Blanco). En la primera oración el complemento directo (la cosa habida) va en singular (una casa) ; en la segunda es plural (seis mujeres).Pero en ambas el verbo va en 3ª pers. del singular. El error más común en este caso es decir “Habían seis mujeres...”, o también “Habíamos seis personas...”.

En ambas oraciones lo propio es decir “había”, pero, igual que en los ejemplos anteriores, si la persona que habla debe incluirse, hay que emplear una fórmula equivalente: “Había seis personas, incluyéndome yo”, o “yo incluido”, o “yo entre ellas”, etc. Futuro imperfecto de indicativo (Futuro). “Mañana habrá un paseo para la playa” / “En vacaciones habrá muchas fiestas”. Lo mismo que en las anteriores oraciones, en estas otras hay, en la primera un complemento directo en singular (un paseo), y en la segunda en plural (muchas fiestas), pero en ambas el verbo va en 3ª pers. del singular. Este es uno de los casos en que es más frecuente la incorrección, pues mucha gente tiende a decir “En vacaciones habrán muchas fiestas”, lo cual no sólo es impropio, sino que es, además, un grave error de sintaxis, muestra de vulgaridad e ignorancia al hablar o escribir.

Pretérito perfecto de indicativo.

“El domingo hubo un concierto muy importante” / “La semana pasada hubo toros coleados”.

Cuando se ignora o se olvida el carácter impersonal del verbo se tiende a decir:

“Hubieron fiestas”, “hubieron toros coleados”, “hubieron muchas personas”.

Sin embargo, esta es una de las formas en que más énfasis se ha hecho sobre la conjugación impropia de haber, y por eso es menos frecuente.

Condicional de indicativo. “Habría más gente si hubieran hecho más propaganda”. / “Habría cien personas más o menos”. Siguiendo la tendencia viciosa, se tiende a decir “Habrían cien personas...”, olvidando que el verbo debe estar en 3ª pers. del singular: habría. Presente de subjuntivo. “Ojalá haya un lugar para nosotros”. / “Ojalá haya puestos suficientes”. En el segundo ejemplo se tiende a decir, incorrectamente, “Ojalá hayan puestos suficientes”. Pretérito perfecto de subjuntivo. “Si hubiera (o hubiese) una persona dispuesta a hacer el trabajo”. / “Si hubiera (o hubiese) unos cuantos decididos a echarle pichón”.

Debe evitarse decir “Si hubieran (o hubiesen) unos cuantos decididos a echarle pichón”. (Debe recordarse que el pretérito imperfecto de subjuntivo tiene dos formas exactamente equivalentes: hubiera o hubiese. Las dos pueden usarse libremente, a gusto del hablante).

Futuro de subjuntivo. “Hubiere más gente si no hubiese sido por la lluvia. / Hubiere muchas personas más, pero no les avisaron”. Igual que en los ejemplos anteriores, se tiende incorrectamente a decir “Hubieren muchas personas más...” . Es conveniente advertir también que mucha gente confunde el pretérito, hubiera o hubiese, con el futuro, hubiere.

No es válido decir, por ejemplo, “Si mañana hubiera (o hubiese) poca gente, se suspenderá el acto”, porque se trata de una situación futura, por lo que debe decirse “Si mañana hubiere poca gente...”.

Todos los ejemplos anteriores corresponden a las formas simples del verbo haber. Pero es igual con los tiempos compuestos: “Ha habido una tragedia”. / “Ha habido muchos muertos”. “Había habido gente molesta” / “Había habido muchas protestas”. “Hubo habido un gran descuido”. / “Hubo habido muchos errores” · “Habrá habido mucha alegría” / “Habrá habido muchas celebraciones”. “Ojalá haya habido buen tiempo”. / “Espero que haya habido pocos problemas”. “Si hubiera (o hubiese) habido un solo reclamo...”. / “Hubiera (o hubiese) habido menos disturbios si la policía no hubiera llegado a tiempo”. “Si al llegar hubiere habido mal tiempo decidiremos qué hacer”. / “Si hubiere habido disturbios, ustedes actuarán con mucha prudencia”. Muchas de estas formas compuestas del verbo haber suenan extrañas, porque su uso es muy poco frecuente. Pero todas son válidas.

Cuando haber actúa como auxiliar, para formar los tiempos compuestos de todos los verbos, se conjuga en todos sus tiempos, números y personas, y no sólo en 3ª del singular, como cuando es impersonal.

De modo que es válido decir, por ejemplo, “Después de que los señores hubieron salido, llegaron los asaltantes”. Obsérvese que en esta oración no se trata del verbo haber, sino de un tiempo compuesto (pretérito anterior o ante pretérito de indicativo) de salir, en cuya formación el verbo haber es auxiliar. Lo mismo en “Nosotros hemos (o habemos) pagado muy caro nuestros errores”, donde hemos pagado es el pretérito perfecto compuesto (ante presente) de indicativo de pagar, y no de haber, que sólo ha servido de auxiliar para formar dicho tiempo compuesto. Así mismo, en la oración “Cuando lleguemos, ya ellos habrán comido”, este verbo es 3ª pers. Del plural de futuro perfecto del modo indicativo (ante futuro) de comer. Exactamente igual ocurre con el modo subjuntivo. En la oración “Ojalá que hayan llegado a tiempo”, hayan llegado es 3ª persona del presente de subjuntivo de llegar, y el verbo haber (hayan) actúa sólo como auxiliar para formar el tiempo compuesto. Y en “Si lo hubiéramos (o hubiésemos) sabido, habríamos venido a verte”, tanto hubiéramos o hubiésemos sabido (pretérito pluscuamperfecto o ante pretérito de subjuntivo), como habríamos venido (condicional perfecto o ante pospretérito de indicativo) son tiempos compuestos, en los cuales haber sólo es auxiliar.

Al hacer de auxiliar el verbo haber pierde totalmente su significado propio, y se convierte en un simple instrumento imprescindible para la formación del tiempo compuesto de que se trate. Es de advertir que en el presente de indicativo el verbo haber tiene dos formas para la 3ª pers. del singular: una es ha, y la otra es hay. La primera se usa cuando haber actúa como auxiliar: “Ella no ha comido en todo el día” ; “El señor no ha llegado”; “El lo ha visto en la calle”; “La policía ha venido varias veces”. La forma ha se usa también en frases como “Ha lugar” y “Ha tiempo que no lo veo”. La segunda forma, hay, se emplea cuando el verbo haber es impersonal: “En mi casa hay una fiesta”; “Ya en Margarita no hay cupo en los hoteles para diciembre”; “Siempre hay alguien que mete la pata”. Lo mismo ocurre con la 1ª pers. del plural del presente de indicativo, que también tiene dos formas: hemos y habemos. En su uso como auxiliar el empleo de ambas formas es indistinto: “Nosotros habemos llegado esta mañana” “Nosotros hemos llegado esta mañana”. Pero la forma habemos ha venido cayendo en desuso, y hoy prácticamente no se emplea, por lo que suena mal o extraña al oído. Sin embargo, no es incorrecta cuando se emplea como auxiliar. Si haber se conjuga como impersonal no se usan habemos ni hemos, en atención a la norma, ya conocida, de que el verbo impersonal haber sólo se conjuga en 3ª pers. del singular: no se dice “habemos muchos”, sino “somos muchos”, o “estamos muchos”, según convenga. O también “hay muchos, incluido yo”, o alguna otra fórmula equivalente. Esta duplicación de formas verbales es producto de una evolución fonética larga y compleja, que se realiza ya en el latín, y se continúa en el proceso de paso del latín al castellano.

ALEXIS MÁRQUEZ. http://www.conlalengua.com/

Apuntes breves:

¿Sabías que la palabra "vi" nunca lleva tilde?

No lo vi cuando llegué.

El plural de la nota musical "do" es "does".

Nunca acierta en los does.

La palabra "hexágono" puede escribirse sin hache o con ella.

El verbo "contradecir" se conjuga igual que decir, contradigo, contradices, contradije, salvo en el Imperativo:

Contradíceme que no me molesta.

No es correcto decir "relaciones bilaterales".

"Relación "significa trato o comunicación de una persona con otra. Sus relaciones son malas.

"Alocución, locución y elocución " no son, exactamente, palabras sinónimas.

Alocución es un discurso breve; locución y elocución son formas de hablar.

El diputado terminó su alocución veinte minutos después.

Su elocución es siempre clara.

Al empezar su locución, buscó mis ojos.

La palabra "quórum" no varía en el plural.

Nunca hubo quórum para las votaciones.

La palabra "utopia" acepta dos acentuaciones: "utopia" y "utopía".

Lo que dices es una utopia. Lo que dices es una utopía.

El término "gafas", que significa "anteojos, lentes", se emplea siempre en plural.

Perdí las gafas.

El verbo "concluir" tiene dos participios: "concluido" y "concluso".

Esta conferencia ha concluido a las siete.

El trabajo concluso ya fue entregado.

El verbo "concertar" se conjuga igual que "acertar"

Yo acierto siempre.

Yo concierto la entrevista para mañana.

"Augurar" quiere decir "adivinar, presagiar".

Auguran nuevas catástrofes.

El femenino de "sacerdote" es "sacerdotisa"

Hay otras palabras que forman el femenino con la terminación "isa", Esa terminación se escribe con "s" como, por ejemplo:

Poeta - poetisa Pitón - pitonisa Papa – papisa

¿Cuál es la escritura correcta en diminutivo de las palabras pez, voz, luz, cruz y hoz?

La z, antes de la vocal e, cambia por c. Por tanto, debe escribirse: pececito, vocecita, lucecita, crucecita, hocecita.