En el Molino nos dedicamos al Procesamiento de Lenguaje Natural, y unimos el entusiasmo por las lenguas (por ahora sólo trabajamos sobre el español) con la tecnología. Nuestra objetivo es hacer del español uno de los idiomas con mejores y más ricos recursos lingüísticos, y que estos recursos estén disponibles en la red para profesores, filólogos, estudiantes y todo aquel que esté interesado en el español en general, ya sea nativo o extranjero.
Ahora estamos inmersos en varios proyectos que esperamos poder ir sacando poco a poco, pero hace unos meses ya presentamos nuestros primeros resultados, un conjugador automático de español, Onoma, que, además de conjugar todos los verbos existentes, permite saber cómo va a funcionar un verbo inventado gracias a un modelo bastante sencillo que hemos creado. Nos parece que es una aproximación muy novedosa al problema de la conjugación verbal, porque hemos descubierto que basta con tener el infinitivo del verbo para saber si un verbo es regular o no, y si es irregular, qué cambios vamos a encontrar en la conjugación. De este modo, ya no es necesario depender de largas listas de verbos y de modelos de conjugación que hay que memorizar, sino que basta con seguir un sistema bastante sencillo y lógico de siete pasos para poder conjugar correctamente cualquier verbo.
Si le interesa echarle un ojo al conjugador, está disponible en www.onoma.es, y el modelo está explicado en la pestaña "Aprende" (el libro se puede bajar en pdf). Si tiene algún comentario o sugerencia sobre el conjugador, no dude en escribirnos. Nos encantaría saber su opinión sobre Onoma para poder seguir mejorándolo.
Adjetivo que, antepuesto a un sustantivo o adjetivo referido a persona, indica que esta se atribuye a sí misma, impropiamente o sin derecho, la condición o cualidad que expresa ese sustantivo o adjetivo: «Me encuentro ya mejor de mis achaques, pero con igual horror a la sociedad sedicente humana» (Unamuno Carta [Esp. 1931]); «El sistema democrático es superior en potencia a las barbaridades que en su nombre se consuman y a los pecados de sus sedicentes defensores» (Abc [Esp.] 24.5.89). Se trata de un calco del francés soi-disant (de soi ‘se, a sí mismo’ + disant ‘dicente, que dice’), cuya traducción literal sería «que se dice o llama a sí mismo» el nombre que se expresa a continuación. De este su sentido etimológico, que solo permite aplicar este adjetivo a nombres que se refieren a persona, ha pasado a aplicarse también a cosas, como equivalente de (así) llamado o (mal) llamado, pretendido, supuesto:«Parece mentira que un hombre tan tradicionalista como el segundón se deje inficionar por esa métrica afrancesada, por esos sedicentes versos mechados de citas mitológicas» (Aub Calle [Esp. 1961]); «La sedicente objetividad y universalidad del conocimiento científico es puesta en entredicho» (Ortega Horizontes [Esp. 2000]). Este desplazamiento de significado es antiguo y se produce ya en francés, por lo que, aunque injustificado desde el punto de vista del sentido literal de esta voz, no cabe su censura. Es errónea la forma sediciente.
Esta voz nada tiene que ver con el sustantivo sedición (‘alzamiento contra la autoridad’), por lo que no debe confundirse consedicioso, adjetivo que significa ‘que incita a la sedición o toma parte en ella’.
‘[Persona] que está bajo los efectos de un consumo excesivo de alcohol’: «Yo no dejaba de reír, estaba completamente ebria» (Villena Burdel [Esp. 1995]); «La gente bebía vino sin limitarse, no faltaba un ebrio que recitara versos de Neruda» (Jodorowsky Danza [Chile 2001]). Es incorrecto su uso como sinónimo de alcohólico (‘persona adicta al alcohol’): «La falta de consumo de alcohol en algunos ebrios está causando el síndrome de abstinencia» (Hoy [El Salv.] 6.10.00).
También significa, en sentido figurado, ‘poseído o trastornado por una fuerte emoción’, con un complemento introducido por de que indica la causa del trastorno: «Estaba ebrio de victoria» (Borges Libro [Arg. 1975]).
Comedirse.
‘Moderarse o contenerse’ y, en gran parte de América, ‘ofrecer ayuda o prestarse a hacer un servicio’. Verbo irregular: se conjuga como pedir. Con el segundo sentido, existe la variante acomedirse.
Cuando significa ‘moderarse’, puede llevar un complemento precedido de en:«Hay que comedirse en las palabras de la controversia» (SchzFerlosio Años [Esp. 1993]); cuando significa ‘ofrecer ayuda’, lleva un complemento precedido de a:«El dueño se comidió a hacernos entrar para que nos diera el sol» (Che/Granado Viaje [Arg. 1992]).
Comadrona.
‘Persona facultada para asistir a las parturientas’. Aunque es profesión normalmente asociada a las mujeres, junto al femenino comadrona existe y es correcto el masculino comadrón:«Cuando vino al mundo el duque de Borgoña, vemos como comadrón al doctor Clément» (Fisas Historias [Esp. 1983]). Para denominar a estos profesionales, se usa también el término partero (fem. partera).
Moca.
‘Café de gran calidad procedente de la ciudad yemení del mismo nombre’: «Platos como [...] la tarta de moca» (Mundo [Esp.] 13.6.03). Esta es la grafía tradicional en español, aunque también se emplea, y es válida, la grafía de influjo francés moka.
Oquedad.
‘Hueco’: «Al pasar los ojos por los titulares de la primera página se le abrió una oquedad en el estómago» (Delibes Madera [Esp. 1987]). Pese a que deriva de hueco, no es correcta la grafía con h-hoquedad.
Pelambre.
‘Pelo abundante’. Es válido su uso en ambos géneros, aunque suele predominar el femenino: «Con la pelambre alborotada y rascándose la nuca» (Azuela Casa [Méx. 1983]); «Desde el pelambre miraban dos ojillos» (BCasares Serafín [Arg. 1962]). En Chile significa, además, ‘murmuración o comentario malintencionado’, acepción en la que es siempre masculino: «¿Cuál es la diferencia entre un pelambre y un comentario realista?» (Hoy [Chile] 23.2-3.3.97).
Polizonte.
En el habla coloquial, con valor despectivo, ‘agente de policía’: «Se abrió la puerta y apareció otro polizonte, un inspector» (Marsé Rabos [Esp. 2000]). Solo se documenta su uso en masculino, aunque por su terminación podría usarse como común en cuanto al género; el/la polizonte.No debe confundirse con polizón (‘viajero clandestino en un barco o avión’).
‘Red mundial de computadoras u ordenadores interconectados mediante un protocolo especial de comunicación’. Funciona a modo de nombre propio, por lo que, en el uso mayoritario de todo el ámbito hispánico, se escribe con mayúscula inicial y sin artículo: «Instalarán cabinas públicas con acceso a Internet» (Nacional [Ven.] 10.4.97); «Los adictos a Internet hablan sobre sus ventajas sin fin» (Mundo [Esp.] 26.1.97). Si se usa precedido de artículo u otro determinante, es preferible usar las formas femeninas (la, una, etc.), por ser femenino el nombre genérico red, equivalente español del inglés net:«Nadie puede asegurar cómo será la Internet del futuro» (Mundo [Esp.] 15.6.97). En español es voz aguda ([internét]), por lo que debe evitarse la pronunciación esdrújula [ínternet], que corresponde al inglés.
Emoticono.
Adaptación gráfica propuesta para el acrónimo inglés emoticon (del ingl. emot[ion] ‘emoción’ + icon ‘icono’), que significa ‘combinación de signos presentes en el teclado de la computadora u ordenador, con la que se expresa gráficamente un estado de ánimo’. Su plural es emoticonos: «La ausencia de contacto visual entre los interlocutores se intenta sustituir mediante la utilización de unos símbolos gráficos, basados en la combinación de signos de puntuación, denominados emoticonos» (Espéculo [Esp.] 6.03). Es preferible a emoticón (pl. emoticones), ya que la voz española que equivale al inglés icon es icono, no *icón.
e-mail.
Término inglés que significa ‘sistema de transmisión de mensajes o archivos de un terminal a otro a través de redes informáticas’, ‘dirección para la recepción de mensajes enviados mediante este sistema’ y ‘mensaje así enviado’. Su uso —así como el de su abreviación mail— es innecesario, por existir alternativas en español en todos estos casos. La más frecuente en el uso es el calco correo electrónico, válido para todos los sentidos señalados: «El proyecto incluye el uso de correo electrónico» (Nacional [Ven.] 5.10.00); «Este es mi correo electrónico: arodriguez@spin.com.mx» (Excélsior [Méx.] 21.1.97); «A través de un correo electrónico que hizo llegar al periódico, designó al periodista que le es más afín ideológicamente» (Semana [Col.] 20-27.10.97). Su abreviatura es c. e. Para referirse a la dirección, pueden emplearse también las expresiones dirección electrónica o dirección de correo electrónico; y, para el mensaje, mensaje electrónico. También son válidos los términos cibercorreo,ciberdirección y cibermensaje. Resulta inadmisible la adopción del recurso inglés consistente en utilizar una e(abreviatura extrema de electronic) a modo de sufijo o prefijo en español: «Les pasaremos el número de nuestra cuenta bancaria vía correo-e» (Caretas [Perú] 14.11.96).
En muchos casos, el sentido que aporta este elemento compositivo puede expresarse mediante el adjetivo electrónico pospuesto al sustantivo correspondiente ( electrónico): mensaje electrónico, buzón electrónico, comercio electrónico, etc.
Chat.
Voz tomada del inglés chat (‘charla’), que significa ‘conversación entre personas conectadas a Internet, mediante el intercambio de mensajes electrónicos’ y, más frecuentemente, ‘servicio que permite mantener este tipo de conversación’. Es voz masculina y su plural es chats: «Los españoles se conectan a los chats una media de 6,3 días al mes» (Teknokultura [P. Rico] 8.01). Es anglicismo asentado y admisible, aunque se han propuesto sustitutos como cibercharla o ciberplática. Está igualmente asentado el uso del verbo derivado chatear, ‘mantener una conversación mediante el intercambio de mensajes electrónicos’.
SMS son las siglas de Servicio de Mensaje Corto. Disponible en redes digitales GSM permitiendo enviar y recibir mensajes de texto de hasta 160 caracteres a teléfonos móviles vía el centro de mensajes de un operador de red.
También se pueden enviar mensajes cortos a través de Internet, usando un sitio web de SMS.
Si el teléfono al que se envía el mensaje está apagado o fuera de cobertura el mensaje se almacena en la red y se entrega en cuanto el teléfono se conecta de nuevo a la red.
¿Qué es el GPS?
Las siglas GPS se corresponden con "Global Positioning System" que significa Sistema de Posicionamiento Global (aunque sus siglas GPS se han popularizado el producto en el mundo comercial.
En síntesis podemos definir el GPS como un Sistema Global de Navegación por Satélite (GNSS) que nos permite fijar a escala mundial la posición de un objeto, una persona, un vehículo o una nave.
La precisión del GPS puede llegar a determinar los punto de posición con errores mínimos de cms (GPS diferencia), aunque en la práctica hablemos de metros.
Los orígenes de este sistema hay situarlos en el ámbito de la Defensa de los Estados Unidos de América. Departamento de Defensa fue el que desarrolló e instaló, y opera actualmente este sistema.
Para ello, una red de 24 satélites (21 operativos) en órbita a 20.200 Km. permite cubrir toda la superficie terrestre.
Para fijar una posición, el navegador GPS localiza automáticamente como mínimo 4 satélites de la red, de los que recibe unas señales indicando la posición y el reloj de cada satélite. El navegador GPS sincroniza su reloj y calcula el retraso de las señales (que viene dado por distancia al satélite), calculando la posición en que éste se halla.
Estimadas las distancias, se fija con facilidad la propia posición relativa del GPS respecto a los tres satélites. Conociendo además las coordenadas o posición de cada uno de ellos por la señal que emiten, se obtiene las posiciones absolutas o coordenadas reales del punto de medición.
Ciber.
Elemento compositivo prefijo, creado por acortamiento del adjetivo cibernético, que forma parte de términos relacionados con el mundo de las computadoras u ordenadores y de la realidad virtual: ciberespacio, cibernauta, etc. Se recomienda su uso en la creación de nuevos términos pertenecientes al ámbito de las comunicaciones por Internet, lo que permite sustituir por voces propias numerosos anglicismos que circulan hoy en español. A continuación se ofrecen algunos ejemplos de la gran productividad de este prefijo en nuestros días: «Una de las características del ciberarte es precisamente esa: su intangibilidad» (Mundo [Esp.] 15.12.96); «El cibercafé es un disco-bar que ofrece conexiones públicas a Internet» (Mundo [Esp.] 1.6.97); «El programa más comentado en esto de las cibercharlas es Internet Phone» (Nacional [Ven.] 1.7.96); «Uno de los principales peligros serán los cibercriminales» (Mundo [Esp.] 2.2.97); «Pretendemos tener a nuestro ciberlector informado en todo momento» (Mundo [Esp.] 10.10.96); «De la muerte de Asturias a la cibernovela» (Hora [Guat.] 3.5.97). Debe evitarse su escritura con la grafía anglicadacyber-.
Software.
Voz inglesa que se usa, en informática, con el sentido de ‘conjunto de programas, instrucciones y reglas para ejecutar ciertas tareas en una computadora u ordenador’. Puede sustituirse por expresiones españolas como programas (informáticos) o aplicaciones (informáticas), o bien, en contextos muy especializados, por soporte lógico (en oposición al soporte físico;hardware): «La Ley de Protección Jurídica de Programas de Ordenador [...] contrarrestará la piratería de programas informáticos» (Vanguardia [Esp.] 14.1.94); «El equipo mínimo aconsejable para poder ejecutar aplicaciones multimedia» (Bustos Multimedia [Esp. 1996]).
Hardware.
Voz inglesa que se usa, en informática, para designar el conjunto de los componentes que integran la parte material de una computadora u ordenador. Puede sustituirse por expresiones españolas como equipo (informático),componentes o, en contextos muy especializados, soporte físico (en oposición al soporte lógico, que son los programas): «Si su ordenador es un 486 o inferior [...], es mejor cambiar entero el equipo» (Mundo [Esp.] 29.6.97).
La institución más prestigiosa en el mundo en términos de oralidad artística, con sedes en México D. F. y Madrid, fundada y con dirección general del escritor, comunicólogo y hombre de la escena Francisco Garzón Céspedes (Cuba/España); la institución líder en esta categoría de la comunicación oral artística, la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica (CIINOE, 1989, y cuyos antecedentes vienen desde 1975 en Cuba), ha otorgado la DISTINCIÓN PORLA ORALIDAD / Diploma Medalla al Mérito en la Oralidad2010 a un ser humano de excepción, cumbre del ser humano y del ser humano creador, y promotor de los valores y de la cultura popular, y ejemplo de cuentero comunitario: José Humberto Castillo “El Caimán de Sanare” (Venezuela, Estado de Lara).
En 2006, en su primera edición, este galardón honorífico correspondió a la narradora oral escénica, escritora y promotora cubana Haydée Arteaga, con más de 90 años y décadas de quehacer. En 2007, a la estrella de cine y Premio Ariel, actriz y narradora oral escénica mexicana María Eugenia Llamas “La Tucita” al cumplir 60 años de éxitos culturales; y a la poeta, periodista, catedrática universitaria colombiana, numeraria de la Academia Colombiana de la Lengua y Correspondiente Hispanoamericana de la Real Academia Española, Maruja Vieira al cumplir 85 años y décadas de exitosa creación y presencias culturales. En 2008, igual a dos personas cimas, en sus 80 años, a la narradora oral escénica y primera mujer reportera gráfica chilena Eliana Arredondo; y a uno de los artífices de la unidad iberoamericana, personalidad del teatro y la cultura, y creador del Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral (CELCIT), Luis Molina López en sus 70 años. En el 2009, de nuevo a dos personas cimas, los directores, actores, conversadores escénicos y profesores de teatro españoles canarios Pilar Rey y Antonio Abdo, premiados y reconocidos, y que, entre mucho más, han llevado la poesía a escenarios y a festivales de primera línea.
Los miembros del Jurado, integrado por Luis Molina López (España), Francisco Garzón Céspedes y Mayda Bustamante (Cuba/España), Maruja Vieira (Colombia), Fernando Rodríguez Sosa (Cuba), María Amada Heras y J. Víctor Martínez Gil (México), afirman en el Acta que:
El Jurado ha decidido otorgar la DISTINCIÓN PORLA ORALIDAD / DIPLOMA MEDALLA AL MÉRITO EN LA ORALIDAD2010 A JOSÉ HUMBERTO CASTILLO “EL CAIMÁN DE SANARE” (VENEZUELA) por su excepcional contribución, de vida y acciones, al desarrollo de la educación no formal, de la cultura, el arte, la oralidad, la comunicación y el mejoramiento humano, y, muy especialmente, por sus aportes a la oralidad comunitaria, y, desde el contar oral comunitariamente, al movimiento iberoamericano de narración oral escénica.
CIINOE / España, Madrid, Enero de 2010.
BIOGRAFÍA.
José Humberto Castillo “El Caimán de Sanare”, nació un 3 de Enero de 1937 en Las Rasitas, Caserío Palo Verde, Municipio Andrés Eloy Blanco del Estado Lara, Venezuela. Comenzó a contar de niño, a la edad de siete años, sus cuentos, sus mentiras mágicas. Ha sido y es el cuentero comunitario por excelencia. Ser humano de numerosos saberes y oficios ha sido vendedor ambulante, jornalero, trabajador de lo agrícola y lo pecuario, a la par que comunicador y educador popular comunitario itinerante, presente en casas aisladas y en caseríos y pueblos, llegando a ciudades y universidades, a Muestras y Festivales, siendo invitado especial a la Clausura del Primer Festival Iberoamericano de Narración Oral Escénica (FESTINOE) de la Cátedra Iberoamericana Itinerante de Narración Oral Escénica en Caracas, Venezuela, 1989, después de su encuentro un tiempo antes en el campo de Lara con Francisco Garzón Céspedes, y de que establecieran un intercambio, compartiendo con un grupo de antropólogos e investigadores del folclore, que El Caimán definió como “un contrapunteo” afirmando que “cuando hay dos cuenteros es un gusto ver crecer sus mentiras”. Maestro de excelencias en la educación no formal y el cuento oral, gran conocedor de la cultura campesina (mitos, leyenda, medicina popular, costumbres…), filósofo y ser humano en valores, ha recibido numerosos reconocimientos, entre los que destaca el Premio Iberoamericano “Chaman” 1989 de Comunicación, Oralidad y Narración Oral Escénica. Escuchar a El Caimán de Sanare, compartir sus cuentos orales, sus conversaciones y su risa, sus percepciones, certezas, invenciones y reinvenciones es un privilegio único.
‘Persona que participa en un congreso científico, político, etc.’ y ‘miembro del Congreso (cámara legislativa)’: «En el congreso de química [...] el opúsculo de Cannizaro [...] fue tomado en consideración por los congresistas» (RdgzRíos Evolución [Esp. 1981]); «Había sido presidente del Partido Dominicano, congresista y ministro» (VLlosa Fiesta [Perú 2000]). En los países del área andina y el Cono Sur, se emplea también, con ambos significados, la voz congresal:«Entre los temas que abordarán los congresales destacan: “Nuestro continente y su oferta turística”» (Hoy [Chile] 28.11-4.12.79); «Esta situación solo podría darse en el caso de que los congresales renovadores y ubaldinistas superasen mañana en número al miguelismo» (Clarín [Arg.] 21.10.87).
Debe evitarse el uso de congresista como adjetivo referido a cosas; para ello deben usarse las formas congresual o congresal o bien el complemento preposicional del congreso.
Congresual.
En España, ‘del congreso (asamblea periódica de miembros de una asociación) o Congreso (cámara legislativa)’: «A la cita congresual socialista asistirán 200 alcaldes» (Vanguardia [Esp.] 27.2.94); «Se refirió al acuerdo congresual que deja abierta la puerta a una eventual descentralización de la Seguridad Social» (Vanguardia [Esp.] 22.3.94). En algunos países de América se emplea la forma congresal, casi siempre en referencia a la cámara legislativa: «En la última sesión congresal se fijó esta fecha» (Tiempos [Bol.] 11.12.96). Se desaconseja la forma congresional, calco censurable del inglés congressional.
1.‘Fundar o establecer [algo]’ y ‘nombrar o declarar [a alguien] para el ejercicio de un cargo o papel’. Su participio, instituido, se escribe sin tilde.
2. Con el segundo sentido indicado, además del complemento directo, lleva un complemento predicativo, precedido a veces de la preposición en: «La estabilidad política fue el mayor logro del régimen que Cánovas edificó con la ayuda del rey Alfonso XII, a quien la Constitución instituyó jefe supremo del ejército» (GaCortázar/GlzVesga España [Esp. 1994]); «Doña América y Laureano se instituyeron en parte contraria» (FdzCastro Novia [Esp. 1987]).
instituyera o instituyese
instituyeras o instituyeses
instituyera o instituyese
instituyéramos o instituyésemos
instituyerais o instituyeseis / instituyeran o instituyesen
instituyeran o instituyesen
‘A ley de, en razón de, en virtud de, a manera de. Por ser, o como consecuencia de ser, lo que expresa el adjetivo o sustantivo que sigue’:
«No voy a llorar por mi padre. Pero a fuer de buen cristiano, que lo soy, no puedo sino compadecerme de su suerte» (Fuentes Naranjo [Méx. 1993])
«El viajero, a fuer de escéptico, es hombre sosegado y apacible» (Llamazares Río [Esp. 1990]).
La palabra fuer nada tiene que ver con fuerza, sino que es apócope arcaica de fuero. Es locución culta, propia de la lengua escrita, pero se usa a menudo con sentidos impropios; así, no equivale a otras locuciones como a fuerza de, a base de o a riesgo de, y tampoco es sinónima de aunque. Por su significado, puede preceder a adjetivos o sustantivos, pero NO a verbos: «A fuer de analizar con lupa los discursos institucionales del Monarca, le hemos acabado por encontrar las vueltas» (Mundo [Esp.] 10.1.94).